Millones de jubilados en Estados Unidos podrían enfrentar una reducción importante de sus beneficios del Seguro Social durante la próxima década.
El problema no implica que el programa vaya a desaparecer. Sin embargo, sus ingresos actuales no serían suficientes para mantener todos los pagos prometidos.
¿Cuándo podría quedarse sin reservas el Seguro Social?
El Fondo Fiduciario del Seguro de Vejez y Sobrevivientes podría agotar sus reservas en 2032.
Este fondo cubre principalmente los beneficios de jubilación y los pagos destinados a sobrevivientes de trabajadores fallecidos.
Aunque sus reservas lleguen a cero, el Seguro Social todavía recibiría dinero mediante los impuestos sobre la nómina.
El problema es que esos ingresos solamente permitirían cubrir cerca del 78 % de los beneficios programados.
Sin una intervención del Congreso, los jubilados podrían enfrentar una reducción aproximada del 22 % en sus cheques mensuales.
Otra alternativa aplazaría el recorte
Los legisladores podrían unir el fondo de jubilación con el Fondo Fiduciario del Seguro por Incapacidad.
Esa medida permitiría mantener los pagos completos hasta 2034, según las proyecciones incluidas en el informe más reciente.
Después de esa fecha, los ingresos disponibles cubrirían cerca del 83 % de los beneficios. Esto equivaldría a un recorte del 17 %.
Sin embargo, combinar los fondos solamente aplazaría el problema durante dos años. No resolvería el déficit financiero a largo plazo.
¿Son inevitables los recortes?
Los recortes todavía no están confirmados. El Congreso dispone de varias opciones para mejorar las finanzas del programa.
Una posibilidad sería aumentar la tasa del impuesto destinado al Seguro Social.
Actualmente, los trabajadores pagan el 6,2 % de sus salarios y los empleadores aportan otro 6,2 %.
Los trabajadores por cuenta propia pagan el 12,4 %, porque cubren las dos partes de la contribución.
En 2026, este impuesto se aplica a ingresos laborales de hasta 184.500 dólares.
Los legisladores podrían elevar ese límite, eliminarlo para determinados ingresos o aumentar directamente la tasa contributiva.
También podrían elevar la edad de jubilación
Otra propuesta consiste en aumentar la edad plena de jubilación.
Actualmente, las personas nacidas en 1960 o después alcanzan esa edad a los 67 años.
Llevarla hasta los 70 años permitiría que algunos trabajadores permanecieran más tiempo en el mercado laboral.
No obstante, quienes soliciten sus beneficios antes de esa nueva edad recibirían pagos mensuales reducidos.
Esta opción afectaría especialmente a quienes no puedan continuar trabajando por razones de salud o falta de empleo.
¿Cómo prepararse ante una posible reducción?
Las personas cercanas a la jubilación deberían calcular sus gastos considerando que podrían recibir solamente tres cuartas partes del beneficio previsto.
Esta previsión no significa que el recorte vaya a ocurrir. Sirve para evitar depender completamente de una decisión futura del Congreso.
Incluso sin reducciones, el Seguro Social suele reemplazar alrededor del 40 % del salario previo de un trabajador con ingresos medios.
Quienes ganan por encima del promedio reciben una proporción menor frente a sus ingresos anteriores.
Por eso, los ahorros, las pensiones laborales y otras fuentes de ingresos seguirán siendo importantes para mantener el nivel de vida durante la jubilación.

















