La creatividad para enfrentar los apagones vuelve a llamar la atención en las redes sociales cubanas. Esta vez, los protagonistas son ventiladores fabricados o modificados con piezas recicladas, motores recuperados y baterías de distintos equipos.
Una publicación de Facebook que anunciaba la fabricación de ventiladores recargables provocó cientos de reacciones. Lo que comenzó con unas fotografías terminó convirtiéndose en una exposición improvisada de inventos hechos en hogares cubanos.
¿Cómo comenzó la historia de los ventiladores caseros?
La publicación fue compartida por Yaniuska Ramírez. En las imágenes aparecen varios pequeños ventiladores construidos con motores, hélices y soportes de diferentes procedencias.
El anuncio ofrecía hacer ventiladores recargables y pedía a los interesados comunicarse por privado. A partir de ahí, numerosos usuarios comenzaron a mostrar sus propias soluciones.
Las fotografías compartidas posteriormente resultan todavía más llamativas. Hay dispositivos montados sobre recipientes plásticos, estructuras improvisadas y piezas recuperadas de otros aparatos.
También aparecen pequeños ventiladores modificados para funcionar mediante baterías o conexiones USB.

¿Qué materiales utilizan para fabricar estos ventiladores?
Entre los comentarios surgieron explicaciones sobre algunos de estos equipos. Una usuaria contó que su esposo fabricó uno utilizando un motor procedente de un antiguo equipo VHS.
Según explicó, la hélice fue confeccionada utilizando un envase de crema para el cabello. Otro participante aseguró haber fabricado su ventilador con tuberías de PVC.
También se mostraron adaptaciones todavía más peculiares. Una fotografía presenta lo que parece ser un antiguo ventilador Órbita modificado para funcionar con un sistema alternativo de alimentación.
Otros diseños utilizan ventiladores de computadoras. Uno de ellos está instalado sobre una base similar a la de un ventilador doméstico y acompañado por una tira de luces.
Las imágenes y comentarios muestran soluciones muy diferentes entre sí. No existe un modelo único ni puede comprobarse la autonomía o seguridad de cada dispositivo solo mediante las publicaciones.

¿Cuánto pueden funcionar durante un apagón?
Algunos usuarios aseguran haber conseguido varias horas de funcionamiento.
Enier Orduñez escribió sobre uno de los modelos: “lo conecto a mi powrr bank y a dormir se ha dicho (dura la noche entera)”.
Rodolfo Elías Fernández aseguró disponer de un sistema con linterna y ventilador que proporciona “más de 14 horas de aire”.
Son experiencias relatadas por los propios usuarios y no mediciones independientes. La duración real depende del motor, la batería utilizada, su capacidad y el consumo del equipo.

¿Por qué estos inventos han generado tanto interés?
Buena parte de la conversación giró alrededor del costo de los ventiladores comerciales en Cuba.
Claudia Díaz Solórzano escribió: “No todos tienen 45 mil pesos para comprarse un F6”. Otros participantes mencionaron cantidades todavía superiores, mientras algunos vendedores afirmaron disponer de esos equipos por unos 40.000 pesos.
Los precios mencionados corresponden exclusivamente a comentarios publicados en Facebook y pueden variar según vendedor, provincia y modelo.
Ese factor explica parte del interés generado por los dispositivos caseros. Varias personas preguntaron inmediatamente por precio, dirección y disponibilidad de los ventiladores anunciados.

¿Qué dicen los cubanos sobre estos ventiladores caseros?
Como ocurre con frecuencia en las redes sociales, hubo bromas. Sin embargo, numerosas personas defendieron a quienes buscan soluciones con los materiales disponibles.
Reiner Lazo resumió esa reacción con una frase que acumuló respuestas: “La verdad q los cubanos no vamos a la luna porque no nos lo hemos propuesto…”.
Otros comentarios fueron más serios.
Osmany De Las Cuevas Rodríguez señaló que, aunque los equipos puedan parecer poco estéticos y estén construidos con materiales reciclados, quienes deciden crear en lugar de limitarse a revender merecen reconocimiento.
Una usuaria recordó incluso que estas soluciones no son nuevas. Relató que hace más de una década fabricaban ventiladores utilizando plástico de pupitres rotos, motores de caseteras, placas médicas para las aspas y baterías de lámparas recargables.
Las nuevas imágenes muestran que aquella cultura de reparar, adaptar y reutilizar sigue presente. En medio de prolongados cortes eléctricos y altas temperaturas, un motor viejo, una botella plástica o un ventilador de computadora pueden terminar convertidos en una solución para sobrellevar unas horas sin electricidad.




















