La Gaceta Oficial publicó un nuevo acuerdo con un paquete de medidas y acciones destinadas a mejorar la atención a la población.
El tema llega en medio de fuertes dificultades para retirar efectivo, largas colas en sucursales y una bancarización que continúa generando molestias entre clientes, pensionados y trabajadores.
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La Gaceta Oficial Ordinaria No. 67 recoge el Acuerdo X-171, aprobado por la Asamblea Nacional el 29 de julio de 2026.
El documento establece que el Banco Central de Cuba debe presentar al Consejo de Estado, durante agosto, una información actualizada sobre las medidas y acciones que se ejecutan para mejorar los servicios bancarios a la población.
No se trata solamente de una recomendación política. El acuerdo también ordena al Gobierno indicar a las administraciones provinciales y municipales qué medidas deben adoptar para reforzar esos servicios.
Además, la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional mantendrá el seguimiento del tema y deberá evaluar los resultados en diciembre.
¿Qué medidas ya están en marcha?
El Banco Central había anunciado semanas antes varias decisiones relacionadas con el efectivo y los pagos digitales.
Entre ellas aparece la incorporación progresiva de billetes de 2000 y 5000 pesos, concebidos para agilizar operaciones y reducir la cantidad física de billetes necesaria en pagos de mayor cuantía.
También se anunciaron cambios destinados a facilitar depósitos y posteriores extracciones de efectivo por parte de actores económicos, mediante programas coordinados con las instituciones bancarias.
El objetivo declarado es que una parte mayor del dinero que actualmente circula fuera del sistema regrese a los bancos.
El problema principal sigue siendo el efectivo
La bancarización aumentó el uso de tarjetas y transferencias, pero no eliminó la demanda de dinero físico.
Más del 80 % de salarios y pensiones se pagan mediante tarjetas, según datos ofrecidos por el propio Banco Central.
Sin embargo, numerosos comercios y prestadores de servicios continúan operando en efectivo. Esto obliga a muchas personas a retirar prácticamente todo el dinero que reciben.
Cuando las sucursales no tienen suficiente disponibilidad, se generan límites operativos de extracción, colas prolongadas y desplazamientos de clientes entre bancos y cajeros.
No existe un límite nacional fijo para retirar efectivo
Uno de los puntos que más confusión genera es cuánto puede retirar una persona de su cuenta.
Las autoridades bancarias han explicado que no existe un límite nacional único aplicado por ley a todos los clientes.
En la práctica, cada sucursal puede ajustar la cantidad entregada según el efectivo disponible y la demanda existente en ese momento.
Esto explica por qué en una provincia o sucursal pueden entregarse cantidades diferentes a las autorizadas en otra.
La situación ha provocado críticas, especialmente entre quienes tienen dinero depositado pero no consiguen retirarlo cuando lo necesitan.
Transferencias entre personas suben hasta 2,5 millones de pesos
Otro cambio anunciado recientemente aumenta considerablemente el límite mensual de las transferencias electrónicas entre personas naturales.
El umbral pasa de 120000 a 2,5 millones de pesos.
La modificación reduce la necesidad de solicitar autorizaciones adicionales para operaciones de mayor cuantía y puede resultar relevante en compraventas, ayudas familiares y movimientos de fondos entre cuentas.
Sin embargo, ampliar el límite digital no resuelve por sí mismo la falta de efectivo.
Comercios y pagos electrónicos también entran en la ecuación
El Gobierno busca que más operaciones se realicen mediante Transfermóvil, EnZona, terminales de punto de venta y otros canales electrónicos.
Entre las transformaciones anunciadas figura la intención de acreditar con mayor rapidez los cobros efectuados en línea a los negocios.
También se han modificado comisiones y estímulos para incentivar tanto al consumidor como al comercio.
El problema es que muchos clientes todavía encuentran establecimientos donde se rechazan transferencias o se exige efectivo, pese a que existen obligaciones para facilitar determinados canales digitales.
Pensionados y jubilados continúan entre los grupos más afectados
La escasez de efectivo golpea con especial fuerza a personas mayores.
Muchos jubilados dependen del dinero físico para comprar alimentos, pagar transportación o realizar gastos cotidianos en lugares donde los pagos electrónicos no funcionan de manera estable.
Por eso, parte de las medidas anunciadas ha buscado priorizar el pago de pensiones y facilitar que determinados actores económicos colaboren en la entrega de efectivo a la población.
El éxito de esas fórmulas dependerá de que exista dinero suficiente para alimentar los circuitos de pago.
Las provincias tendrán que asumir responsabilidades
El nuevo acuerdo de la Asamblea Nacional no deja toda la responsabilidad en manos del Banco Central.
El Gobierno deberá indicar a provincias y municipios qué acciones implementar para mejorar el servicio.
Esto puede traducirse en una mayor coordinación entre gobiernos locales, sucursales bancarias, empresas y actores privados.
La Gaceta no detalla todavía cuáles serán esas medidas territoriales concretas.
Diciembre será el primer examen de resultados
La Comisión de Asuntos Económicos deberá revisar en diciembre si las acciones adoptadas produjeron mejoras reales.
Eso coloca un plazo político para evaluar cuestiones como acceso al efectivo, funcionamiento de sucursales, estabilidad de cajeros y expansión efectiva de los pagos digitales.
Para los clientes, la preocupación continúa siendo mucho más práctica: poder usar el dinero que ya tienen depositado.
La publicación en la Gaceta confirma que el problema bancario sigue siendo suficientemente serio como para mantenerse bajo seguimiento directo de la Asamblea Nacional y el Consejo de Estado.
















