Las reformas económicas en Cuba comienzan a traducirse en normas que amplían la empresa privada, la inversión exterior y el acceso a tierras estatales.
El paquete anunciado por el Gobierno incluye 176 medidas económicas y sociales. Varias ya cuentan con respaldo normativo, aunque su aplicación práctica dependerá de regulaciones, acuerdos y condiciones financieras.
Los cambios pueden afectar a emprendedores, trabajadores, productores agrícolas y cubanos residentes en otros países. También modifican algunas reglas para las compañías extranjeras que operan en la isla.
Empresas privadas de mayor tamaño
Una de las principales novedades permite crear empresas privadas con más de 100 trabajadores. Hasta ahora, la actividad empresarial privada se concentraba en las micro, pequeñas y medianas empresas autorizadas desde 2021.
Las nuevas disposiciones también contemplan cadenas comerciales con presencia en varias provincias. Estas compañías podrán asociarse con capital extranjero, una opción que amplía sus vías de financiamiento y expansión.
El cambio no elimina los obstáculos que afrontan los negocios privados. El acceso a divisas, las importaciones, los servicios bancarios y el suministro estable de productos siguen condicionando su funcionamiento.
Contratación directa y participación de la diáspora
Las compañías extranjeras podrán contratar directamente a sus trabajadores, sin utilizar agencias estatales de empleo como intermediarias. También podrán entregar bonificaciones en divisas vinculadas al desempeño laboral.
Otra modificación autoriza a cubanos residentes en el exterior a participar como socios de empresas privadas. La posibilidad también comprende a extranjeros con residencia permanente.
La medida busca atraer recursos de la diáspora y facilitar su entrada en proyectos dentro de la isla. El economista Omar Everleny afirmó que durante un viaje reciente a Miami constató “el interés de muchos capitales por entrar de nuevo en el mercado cubano”.
Usufructo por 99 años y apertura sectorial
Las normas amplían los plazos para entregar bienes en usufructo. Estos contratos podrán extenderse durante 99 años y renovarse por otro periodo similar.
En el caso de las tierras, el Estado podrá conceder el usufructo por tiempo indeterminado a personas jurídicas. Las condiciones específicas quedarán establecidas en cada acuerdo con las autoridades.
El paquete incorpora además una mayor apertura en el comercio y el turismo. Algunas medidas guardan similitudes con experiencias aplicadas en China y Vietnam, según el análisis de Everleny.
Esos modelos combinaron una fuerte dirección estatal con espacios para el mercado y la inversión. Cuba intenta atraer capital sin abandonar el control gubernamental sobre sectores y activos estratégicos.
Aplicación, sanciones y asuntos pendientes
El viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior, Óscar Pérez-Oliva, declaró que las medidas “podrían tener un impacto en la economía a corto plazo”. Sin embargo, evitó calcular su alcance debido al efecto de las presiones externas.
Everleny valoró positivamente el nuevo marco legal y consideró que confirma una orientación hacia mecanismos de mercado. También advirtió que su implementación será difícil si no disminuyen las sanciones.
El economista señaló que bancos, navieras e inversionistas pueden evitar operaciones relacionadas con Cuba por temor a penalizaciones. A ello se suman reclamaciones derivadas de nacionalizaciones realizadas durante la década de 1960.
Entre los asuntos pendientes mencionó las regulaciones bancarias y las casas de cambio. Su aprobación será decisiva para conocer el alcance real de las reformas económicas en Cuba y la capacidad de atraer nuevos capitales.

















