Cubanos en Miami reaccionan al mensaje de Trump en la ONU entre esperanza, escepticismo y temor por sus familiares en la isla.
Cubanos residentes en Miami reaccionaron al discurso de Donald Trump ante la ONU, donde el presidente estadounidense aseguró que el sistema cubano “va a caer” y prometió que “la libertad llegará a Cuba”. Entre quienes hablaron con Telemundo 51 hubo respaldo a una mayor presión sobre La Habana, pero también dudas y una advertencia especialmente cruda: “Nos vamos a quedar sin familiares”.
Las declaraciones fueron recogidas por el periodista Alexis Boentes después de que la delegación cubana abandonara el salón de la Asamblea General durante la intervención de Trump. La salida de los representantes de La Habana también provocó críticas entre algunos de los entrevistados.
Cubanos en Miami reaccionan al mensaje de Trump
“Bueno, por algo se fueron. No sé hasta qué punto ellos no quieran escuchar”, comentó una de las personas consultadas sobre la decisión de la delegación cubana de levantarse de sus asientos.
Otro entrevistado reclamó una actuación más decidida por parte de Washington. “Dale para adelante, dale para atrás, dale para adelante y no cae. Para adelante, para adelante, que es lo que hace falta”, expresó al escuchar la afirmación de Trump de que el sistema cubano terminará cayendo.
Sin embargo, también hubo escepticismo. Uno de los cubanos recordó que desde hace meses se habla de cambios próximos sin que esas predicciones se hayan cumplido.
“Desde febrero está diciendo que el mes que viene, marzo, y nada. Veo que todo sigue igual y nada ha cambiado”, señaló. Asimismo, mencionó las protestas ocurridas dentro de Cuba y la desigualdad entre la población y las fuerzas del Estado: “Un pueblo desarmado contra un ejército con armas tiene un poco dura la batalla”.
“Que se tomen medidas, pero mediante la paz”
La preocupación por quienes permanecen en la isla apareció en otra de las respuestas. Aunque la entrevistada pidió medidas concretas, también reclamó que cualquier salida evite una confrontación que pueda afectar directamente a la población.
“Mediante la paz, pero que se tomen medidas, porque nos vamos a quedar sin familiares”, afirmó. Su testimonio coloca el foco en una de las principales contradicciones que enfrenta la diáspora: el deseo de un cambio político y, al mismo tiempo, el temor a que una escalada termine perjudicando a quienes siguen en Cuba.
Las opiniones recogidas no constituyen una encuesta representativa de todos los cubanos en Miami. No obstante, muestran tres posiciones que conviven actualmente dentro de la comunidad: quienes reclaman mayor presión, quienes ya no confían en anuncios sobre una caída próxima y quienes temen las consecuencias humanas de cualquier confrontación.
¿Qué significa que Trump hablara de Cuba ante la ONU?
El escenario elegido sí concede mayor peso político al mensaje. Trump no formuló estas declaraciones durante un acto electoral en Florida, sino frente a gobiernos y delegaciones de todo el mundo, presentando la situación cubana como un asunto de su política exterior y de la seguridad regional.
Además, vinculó el futuro de Cuba con una intención concreta de su administración: buscar un “cambio fundamental”. También afirmó que el secretario de Estado, Marco Rubio, está involucrado en negociaciones con La Habana, una referencia más significativa que la propia predicción de que el sistema “va a caer”.
Sin embargo, el discurso no equivale por sí solo al anuncio de una nueva política. Trump no presentó medidas adicionales, plazos ni condiciones de un posible acuerdo. Por lo tanto, sus palabras elevan la presión diplomática y confirman que Cuba ocupa un lugar visible en la agenda de Washington, pero todavía no permiten concluir que exista una acción inmediata.
La tribuna de la ONU amplificó el mensaje y obligó a La Habana a reaccionar ante la comunidad internacional. Aun así, para los cubanos que esperan resultados, la diferencia dependerá de lo que ocurra después del discurso: si las negociaciones mencionadas avanzan, si aparecen medidas concretas o si la promesa vuelve a quedar en una declaración política.

















