Bruno Rodríguez confirmó conversaciones entre Cuba y Estados Unidos durante una entrevista en la que rechazó las críticas de Donald Trump al Gobierno cubano.
La respuesta al discurso de Trump
La entrevista se difundió el 24 de septiembre, después de que Trump hablara sobre Cuba ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El presidente estadounidense llamó a la isla un «Estado fallido» y dijo que su Gobierno busca un cambio fundamental en el país.
Rodríguez calificó el discurso de agresivo. Sostuvo que Cuba no amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos y señaló al embargo económico como la amenaza para la isla.
El canciller atribuyó las dificultades económicas y energéticas a las sanciones estadounidenses. También afirmó que existe un bloqueo petrolero contra Cuba, una caracterización que forma parte de la posición del Gobierno cubano.
Los apagones, según el canciller
Al preguntarle por el efecto de los apagones frecuentes en la población, Rodríguez reconoció que la situación es dolorosa. Responsabilizó a Washington y describió su política hacia Cuba como un castigo colectivo.
El ministro llegó a calificar esa política de «genocidio» y la vinculó con convenciones internacionales. Se trata de una acusación hecha por Rodríguez durante la entrevista, no de una conclusión jurídica establecida allí.
Los cortes eléctricos se suman a la escasez de combustible y a las dificultades para obtener productos básicos. Esos problemas afectan la vida cotidiana de los cubanos y fueron parte de las preguntas dirigidas al canciller.
Contactos entre La Habana y Washington
Rodríguez confirmó que funcionarios de ambos gobiernos han conversado. Dijo que está dispuesto a continuar las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos, aunque sostuvo que los contactos anteriores no dieron resultados.
Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que los problemas económicos y políticos de Cuba no se resolverán rápidamente. Planteó que la isla tiene una oportunidad de avanzar hacia un futuro mejor y que Estados Unidos podría ayudar si el Gobierno cubano muestra apertura.
Rodríguez evitó identificar a los participantes en los contactos. Tampoco respondió si un nieto de Raúl Castro había tomado parte en esas conversaciones.
















