El dengue en Santiago de Cuba mantiene transmisión activa en Palma Soriano, Contramaestre y el municipio cabecera, mientras aumentan los reportes de personas con fiebre.
La vigilancia se extiende a Segundo Frente
La doctora Yaimara Gutiérrez de la Cruz, directora del Centro Provincial de Higiene, situó el inicio del aumento de síndromes febriles inespecíficos en la semana epidemiológica 29. La mayoría de los afectados son mayores de 18 años.
Segundo Frente permanece bajo vigilancia por el riesgo de que aparezcan casos. Allí no se ha señalado transmisión activa como en los otros tres municipios.
Las autoridades también identificaron un movimiento importante de personas con fiebre en el área de salud Josué País. De esa zona procedía un paciente grave que ingresó en el Hospital Militar.
Al cierre de la semana epidemiológica 36 no se reportaban pacientes críticos ni con signos de alarma. Ese balance corresponde a aquella semana y no describe necesariamente la situación clínica actual.
Gutiérrez de la Cruz señaló que el dengue es la única arbovirosis con circulación en la provincia. Los casos de chikungunya notificados a comienzos de 2026 no han vuelto a registrarse, y no se reportan casos de zika desde 2016.
Signos de alarma y servicios de atención
Las autoridades sanitarias piden acudir a los servicios de salud ante un cuadro febril. Advierten que el dolor abdominal persistente y los vómitos abundantes son señales que requieren atención.
También mencionan las diarreas frecuentes y profusas, la sudoración intensa y la pérdida del conocimiento. La atención prioriza a niños, adultos mayores, embarazadas y puérperas.
Para los adultos con sospecha de arbovirosis existe un servicio diferenciado en el hospital Ambrosio Grillo. El hospital infantil Norte atiende a los menores en esa situación.
Las embarazadas y puérperas cuentan con atención diferenciada en el hospital Juan Bruno Zayas. Según el protocolo descrito por las autoridades, ingresan quienes cumplen los criterios médicos establecidos.
Los demás pacientes reciben atención en la comunidad. Médicos y enfermeros de la familia se encargan de su seguimiento.
Llamado a reducir los criaderos de mosquitos
El aumento de las lluvias añade dificultades al control del mosquito transmisor. Las autoridades sanitarias llamaron a reforzar el saneamiento ambiental y la responsabilidad individual.
La vigilancia abarca tanto los municipios con transmisión activa como las zonas donde se concentran los reportes de fiebre. Para las personas con síntomas, la indicación es acudir al sistema de salud.
Las medidas de saneamiento buscan reducir la proliferación de mosquitos, mientras los equipos de salud mantienen el seguimiento de los pacientes atendidos en sus comunidades.
















