La producción de queso en Venegas, Yaguajay, abrió una salida para la leche que la industria láctea dejó de recoger por falta de combustible.
La Empresa Pecuaria Venegas habilitó una minindustria que obtiene entre 70 y 80 kilogramos diarios mediante elaboración manual. El centro recibe de 600 a 1000 litros de leche al día, después de cumplir las entregas a las bodegas del territorio.
La iniciativa también permitió reubicar a trabajadores cuyas labores habían quedado paralizadas. Entre ellos figuran operadores de maquinaria afectados por la escasez de combustible y un quesero procedente de la UEB Productos Lácteos Mérida.
Carretones para recoger la leche y paneles solares
La organización del centro comenzó en mayo de 2026, en un local pensado inicialmente para elaborar yogur. La empresa reunió cubas y otros medios para transformar allí la materia prima que Mérida no podía recoger.
El traslado descansa en tres carretones y tres caballos, según explicó Jovel Fernández Santos, especialista de Leche de la empresa. Los acarreadores atienden las unidades Santos Caraballé, Venegas y Comercializadora, que agrupan también a 35 usufructuarios proveedores de leche y queso.
Para algunos productores de zonas apartadas, la solución fue entregar el queso ya elaborado, explicó Oblaidy Núñez Morgado, director de la UEB Servicios Técnicos. Cada campesino tiene un compromiso diario de entrega.
La instalación cuenta con paneles solares que aportan 20 kilowatts de potencia, además de una cámara de frío. Dispone de áreas para el filtro sanitario, la recepción de la leche, las pruebas de calidad y la elaboración.
El queso se vende al sector estatal
La producción de queso en Venegas tiene como destino la comercialización estatal. Fernández Santos mencionó contratos con Palco, en La Habana; Cayo Coco; la cadena Islazul; Salud Provincial y Agrocuba.
El plan productivo se organiza según la leche contratada para cada mes. Al recibirla, los trabajadores la cuelan, comprueban su acidez y miden su peso, explicó Yamilet Pérez Denis, especialista en Control de la Calidad. También revisan la textura y el sabor del queso.
La elaboración está a cargo de Yunior Obregón Cubillas, quien había trabajado durante dos años en esa actividad en Mérida. Su incorporación permitió orientar el proceso manual y definir los utensilios necesarios para las pequeñas cubas.
Ingresos, salarios y una compra pendiente
Según Fernández Santos, la minindustria aporta a la empresa más de tres millones de pesos mensuales en ingresos. Los trabajadores, organizados en un colectivo agropecuario, cobran entre 12 000 y 13 000 pesos al mes.
La empresa aspira a aumentar la producción y comprar un pasteurizador para elaborar quesos y otros productos. Por ahora, mantiene la fabricación manual con los medios reunidos para poner en marcha el centro.















