La política migratoria de Trump combina redadas, deportaciones y eliminación de programas de permanencia temporal, con decisiones que incluyen expresamente a ciudadanos cubanos.
El endurecimiento responde a una de las principales promesas de campaña del presidente de Estados Unidos: ampliar las expulsiones y restringir beneficios migratorios.
Para los cubanos, dos decisiones documentadas afectan vías diferentes: el parole humanitario para cuatro nacionalidades y los procesos de reunificación familiar.
El cierre del parole humanitario
El Departamento de Seguridad Nacional publicó el 25 de marzo de 2025 la terminación del programa para cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos, conocido como CHNV. El aviso también abordó las autorizaciones de empleo vinculadas a ese permiso temporal.
Los procesos para cubanos, haitianos y nicaragüenses se incorporaron en enero de 2023 al mecanismo iniciado para venezolanos en octubre de 2022.
Una instrucción de la Administración del Seguro Social recoge otro paso: el 12 de junio de 2025 comenzaron los avisos individuales de terminación. Esas comunicaciones informaban del fin del parole y de la revocación inmediata del permiso laboral asociado.
Otra medida sobre la reunificación familiar
La política migratoria de Trump también alcanzó los procesos modernizados de parole por reunificación familiar. El aviso federal del 15 de diciembre de 2025 incluyó a Cuba y otros seis países.
La comunicación oficial fijó el 14 de enero de 2026 para terminar determinados permisos todavía vigentes. Contempló una excepción para personas con solicitudes de ajuste de estatus presentadas hasta el 15 de diciembre de 2025 y aún pendientes en aquella fecha de enero.















