Los nuevos horarios escolares en Cuba retrasan media hora la entrada a clases, mientras algunas familias desconocen cómo quedará organizada la jornada, según el Observatorio de Libertad Académica.
El ajuste abarca del 1 de noviembre de 2026 al 14 de marzo de 2027 y también alcanza a los centros de trabajo. Responde a la decisión de mantener el horario de verano, en lugar de atrasar los relojes como estaba previsto para este domingo.
Las escuelas comunicarán los ajustes a las familias
El Ministerio de Educación anunció que el inicio de las sesiones docentes se ajustará en todos los niveles educativos. Las instituciones de la enseñanza general deben compartir con las familias los cambios concretos y las decisiones para cumplir el calendario escolar.
Sin embargo, el Observatorio de Libertad Académica (OLA) advierte de dificultades para que esas orientaciones lleguen a todos los hogares. Su directora, Omara Ruiz Urquiola, afirmó que una indagación de la organización encontró padres con dudas sobre los contenidos académicos y la salida de los estudiantes.
Según explicó, las direcciones escolares determinan cuándo deben acudir las familias a recoger a los alumnos. Parte de los avisos circula por grupos de WhatsApp. Quienes carecen de conexión dependen de que otros padres les transmitan los mensajes.
“Nuestra preocupación como observatorio radica fundamentalmente en que no hay transparencia en la información”, expresó Ruiz Urquiola. La organización también advirtió sobre el efecto de las irregularidades docentes en la calidad educativa y la formación futura de personal calificado.
Dos plazos distintos para las medidas
La continuidad del horario de verano está anunciada hasta el 7 de noviembre de 2027. El retraso de media hora para escuelas y centros laborales, en cambio, termina el 14 de marzo.
Los ministerios de Energía y Minas y de Trabajo y Seguridad Social explicaron que mantener los relojes adelantados hará que amanezca más tarde según la hora oficial. El ajuste de entrada busca atenuar ese efecto al comienzo del día.
En los centros laborales, los responsables deben acordar los cambios con la organización sindical. La disposición establece que esos ajustes no deben afectar el salario de los trabajadores.















