El canciller Bruno Rodríguez descartó que exista una crisis humanitaria en Cuba y defendió que el gobierno garantiza los servicios básicos, en contradicción con los reportes de organismos internacionales que documentan apagones de hasta 20 horas diarias y desabastecimiento generalizado.
Lea tambiénConviasa suspende vuelos a Cuba tras los daños provocados por los terremotos en VenezuelaLa declaración del canciller
Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, afirmó el 1 de julio de 2026 que en la isla no existe una crisis humanitaria. Según reportó CiberCuba, el canciller argumentó que el gobierno cubano continúa garantizando los servicios básicos a la población, pese a la crisis energética y la escasez de alimentos y medicinas que afectan al país.
La declaración de Rodríguez se produce en un momento en que múltiples organismos internacionales han alertado sobre la situación humanitaria en Cuba. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) ha reportado que más de 100.000 cirugías han sido pospuestas por falta de insumos, mientras que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha documentado dificultades para distribuir las donaciones internacionales debido a la falta de combustible.
El contraste con los datos
Las declaraciones del canciller contrastan con las cifras que manejan las propias instituciones cubanas. La Unión Eléctrica reporta déficits de generación que superan los 2.200 megavatios, lo que se traduce en apagones de entre 20 y 40 horas diarias en varias provincias. El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) ha reconocido la falta de más de 300 medicamentos en el cuadro básico, mientras que el Ministerio de Comercio Interior (MINCIN) admite retrasos en la distribución de la canasta básica.
Organismos como la ONU, la CIDH y Human Rights Watch han calificado la situación en Cuba como una emergencia humanitaria. Un informe de la OCHA de junio de 2026 señala que el 65 por ciento de la población cubana sufre cortes eléctricos diarios, que el acceso al agua potable se ha reducido drásticamente y que la desnutrición infantil ha aumentado en regiones como Camagüey y Las Tunas.
La postura oficial
El gobierno cubano ha rechazado sistemáticamente las acusaciones de crisis humanitaria y atribuye la situación al bloqueo económico de Estados Unidos. La Habana sostiene que las sanciones estadounidenses impiden la importación de alimentos, medicinas y combustible, y que cualquier dificultad interna es consecuencia directa de la política de Washington.
Bruno Rodríguez ha solicitado una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para denunciar lo que califica como un «bloqueo energético» de Estados Unidos contra Cuba. La reunión está prevista para el 7 de julio de 2026, según informó el propio canciller en declaraciones anteriores. Por ahora, la negación de la crisis humanitaria por parte del gobierno cubano profundiza el debate sobre la situación real del país.












