Las autoridades estadounidenses imputaron a 11 personas por una presunta red dedicada a organizar matrimonios falsos con fines migratorios. El esquema habría funcionado durante cerca de una década y estaría relacionado con alrededor de 1000 uniones fraudulentas.
Según un reporte de Reuters, la acusación fue presentada ante una corte federal de Manhattan. La información disponible no sitúa específicamente este operativo en Florida, por lo que no sería correcto atribuirlo a autoridades migratorias de ese estado.
¿Cómo funcionaba la presunta red de matrimonios falsos?
De acuerdo con los documentos judiciales citados por Reuters, los principales clientes eran ciudadanos chinos interesados en obtener residencia legal en Estados Unidos.
Los extranjeros pagaban a un grupo de seis supuestos facilitadores. Las cantidades podían alcanzar hasta 100.000 dólares por persona.
A cambio, los organizadores los emparejaban con ciudadanos estadounidenses dispuestos a contraer matrimonio.
Los ciudadanos de Estados Unidos podían recibir hasta 30.000 dólares por aceptar participar en esas uniones, según la acusación.
Después del matrimonio, miembros de la organización ayudaban a preparar y presentar documentación ante el Departamento de Seguridad Nacional.
El objetivo era que el extranjero pudiera utilizar el matrimonio para obtener el estatus de residente permanente legal.
Una trama que habría durado una década
Las autoridades sostienen que el esquema se mantuvo activo durante aproximadamente diez años.
La magnitud del caso llamó especialmente la atención por la cantidad de matrimonios presuntamente organizados.
Todd Blanche describió la investigación como “uno de los mayores procesos judiciales por fraude matrimonial de la historia de Estados Unidos”.
También afirmó que el caso demuestra “hasta dónde es capaz de llegar la gente para engañar a nuestro sistema de inmigración”.
La imputación afecta a 11 personas, aunque los documentos mencionan específicamente a seis facilitadores involucrados en la organización de los matrimonios.
Hasta 100.000 dólares para conseguir la residencia
Las cantidades mencionadas en la acusación muestran el tamaño económico de la presunta operación.
Los extranjeros podían desembolsar hasta 100.000 dólares, mientras que los ciudadanos estadounidenses utilizados como cónyuges recibían pagos considerablemente menores.
La diferencia quedaba, según la acusación, dentro del entramado encargado de coordinar los contactos y posteriormente ayudar con los trámites migratorios.
Las autoridades consideran fraudulentos estos matrimonios cuando se celebran con el propósito principal de obtener un beneficio migratorio y no como una relación conyugal real.
Estados Unidos endurece la vigilancia migratoria
El anuncio llega en un momento de mayor escrutinio sobre diferentes vías utilizadas para conseguir beneficios migratorios en Estados Unidos.
Reuters vincula el contexto de la operación con recientes medidas del Gobierno de Donald Trump relacionadas con el denominado turismo de maternidad.
El Departamento de Estado también informó sobre una campaña destinada a revisar actividades de titulares de visas en determinados casos.
El proceso contra los acusados por los matrimonios falsos continuará ahora en la justicia federal estadounidense.
Por el momento, las autoridades describen el caso como una de las mayores investigaciones de este tipo conocidas en el país.
















