Una inusual ola de calor elevó las temperaturas en buena parte de Estados Unidos y dejó marcas históricas en pleno mes de marzo. El fenómeno comenzó con fuerza en el oeste y este sábado ya se extendía hacia el centro del país, con valores poco comunes para esta época del año.
El contraste ha llamado la atención de las autoridades meteorológicas. En varios puntos, los termómetros pasaron en pocos días de registros bajo cero a máximas propias del verano.
Récords en varios estados del oeste y el centro
Varias ciudades entre California y Colorado registraron sus temperaturas más altas para un mes de marzo, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional. Entre los nuevos récords del sábado estuvieron Kansas City, en Misuri, y North Platte, en Nebraska, ambas con 33,3 grados Celsius.
También Topeka, capital del estado de Kansas, alcanzó una nueva marca para marzo al llegar a 35 grados Celsius. En Wyoming, uno de los estados con menor población del país, la capital, Cheyenne, registró 28,3 grados Celsius, una cifra récord para este mes.
La extensión de la ola de calor ha sorprendido por su rapidez y por el alcance geográfico. Zonas que hace solo una semana sufrían frío intenso ahora enfrentan un escenario completamente distinto.
Cambios bruscos en cuestión de días
Uno de los casos más llamativos ocurrió en Chanute, Kansas. Allí la temperatura pasó de un mínimo récord de -10,5 grados Celsius el 16 de marzo a un máximo récord de 32,8 grados apenas cuatro días después.
Ese salto resume la intensidad del evento meteorológico. No se trata solo de calor fuera de temporada, sino de cambios muy bruscos en un corto periodo.
En Phoenix, Arizona, otra ciudad acostumbrada a las altas temperaturas, también se produjo un dato inusual. La mínima diaria del sábado fue de 21,1 grados Celsius, la fecha más temprana del año en la que se alcanza ese valor, según la agencia meteorológica.
Nuevas marcas en ciudades clave
El sábado dejó además récords absolutos diarios en varias localidades. Denver llegó a 30 grados Celsius, mientras Grand Island, en Nebraska, y Midland, en Texas, alcanzaron 36,6 grados Celsius.
Un día antes, el viernes, el calor había sido todavía más extremo en regiones de la frontera sur entre California y Arizona. En varios puntos se reportaron 44,4 grados Celsius, otro récord nacional para marzo en Estados Unidos.
Estas cifras refuerzan la dimensión del episodio. Marzo suele marcar la transición hacia la primavera, no temperaturas tan cercanas a las del verano más duro.
Alertas por calor extremo e incendios
Ante esta situación, el Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta de calor extremo para zonas desérticas del sur de California y Arizona. El aviso se mantiene por el riesgo que representan estas condiciones para la salud y para las actividades al aire libre.
A la vez, las autoridades activaron una alerta por alto peligro de incendios forestales en amplias áreas de Nebraska, Kansas y Oklahoma. La combinación de calor, sequedad y viento aumenta el riesgo de propagación del fuego.
Los expertos llevan años advirtiendo sobre episodios de este tipo. La comunidad científica sostiene que existe evidencia sólida de que las olas de calor actuales reflejan el avance del calentamiento global, impulsado sobre todo por la quema de combustibles fósiles.
Con información de AFP.
