Industria de Cuba logra exportar ron a Europa en medio de fuertes limitaciones. Fábrica en Las Tunas mantiene operaciones.
La producción de ron en Cuba continúa activa pese a las dificultades económicas, energéticas y logísticas que enfrenta el país.
En medio de la crisis que golpea a distintos sectores productivos, la industria ronera cubana sigue manteniendo operaciones, abasteciendo al turismo nacional y sosteniendo exportaciones hacia mercados internacionales, especialmente en Europa.
La Unidad Empresarial de Base (UEB) Derivados, ubicada en el municipio de Amancio, en Las Tunas, mantiene la elaboración y distribución de ron embotellado a pesar de las limitaciones provocadas por la escasez de recursos e insumos.
Según directivos de la planta, la producción continúa garantizando suministros al Ministerio del Turismo (Mintur) y a otras entidades estatales vinculadas al consumo y comercialización de bebidas alcohólicas en Cuba.
El mantenimiento de la producción de ron representa un punto estratégico para la economía cubana, especialmente en momentos donde el país enfrenta una profunda crisis marcada por apagones, falta de combustible, escasez de divisas y dificultades en la industria alimentaria.
El ron sigue siendo uno de los productos cubanos con mayor reconocimiento internacional y una fuente importante de ingresos para el sector exportador.
Aunque la industria mantiene actividad, las autoridades reconocen problemas logísticos que afectan el proceso productivo.
Entre las principales dificultades se encuentran averías en equipos de sellado de botellas y carencias de palés para almacenamiento y distribución. A pesar de ello, la planta ha logrado mantener el ritmo de trabajo y extender la distribución hacia provincias del oriente cubano, incluida Guantánamo.
Uno de los datos más relevantes es la continuidad de las exportaciones de ron cubano hacia Europa. Recientemente fueron enviadas dos cisternas de 25 mil litros cada una con ron Conde de Cuba 5 Solera y la variante Silver Dry, operaciones que demuestran la capacidad de la industria para sostener estándares internacionales de calidad aun bajo condiciones económicas complejas.
Además de la producción de ron, la empresa desarrolla líneas alternativas para diversificar ingresos y aprovechar capacidades instaladas. Entre ellas destaca la elaboración mensual de entre 600 y 800 litros de vinagre destinados al grupo empresarial Azcuba.
Sin embargo, la falta de azúcar sigue siendo uno de los mayores obstáculos para ampliar otras líneas productivas como la fabricación de vino. La escasez de este insumo básico limita las posibilidades de crecimiento de la industria alimentaria y de bebidas en Cuba.
El ron cubano continúa siendo uno de los símbolos comerciales más importantes del país y una de las pocas industrias que todavía logra sostener presencia internacional en medio de la crisis.












