Rusia refuerza apoyo a Cuba con segundo envío de un petrolero, según medios internacionales. Sería otro alivio temporal a la tensa crisis energética que vive el país.
Cuba se mantiene a la expectativa ante la posible llegada de un segundo buque petrolero procedente de Rusia, en un contexto de profunda crisis energética que ha paralizado gran parte de su economía.
Mientras el tanquero ruso Universal navega por el Atlántico Norte con rumbo al Caribe, la isla enfrenta una situación crítica marcada por la escasez de combustible y la inactividad de su flota petrolera internacional durante más de tres meses.
De acuerdo con datos recientes, los principales buques cisterna asociados al Gobierno cubano permanecen prácticamente inmóviles desde inicios de año.
Estas embarcaciones, que históricamente han sido clave para garantizar el suministro energético del país, están actualmente ancladas en puertos estratégicos como Matanzas y Cienfuegos, funcionando en algunos casos como almacenes flotantes ante la imposibilidad de operar con normalidad.
El contexto energético de Cuba es complejo. La isla necesita aproximadamente 100.000 barriles de petróleo diarios para cubrir su demanda interna, pero su producción nacional solo alcanza unos 40.000 barriles.
Esta brecha obliga a depender de importaciones, las cuales se han visto severamente limitadas por la falta de divisas y por las sanciones internacionales, especialmente de Estados Unidos.
Expertos señalan que el riesgo de confiscación de embarcaciones y las restricciones financieras han contribuido a la paralización de la flota.
Además, muchos de estos petroleros están sancionados, lo que dificulta aún más su operación en rutas internacionales. Este escenario ha derivado en apagones recurrentes desde 2024 y en una desaceleración económica sostenida que ha impactado tanto al sector estatal como a la vida cotidiana de los ciudadanos.
En este panorama, Rusia emerge como un aliado clave. Moscú ha calificado estos envíos de crudo como ayuda humanitaria, en un intento por mitigar los efectos del bloqueo energético. El petrolero Universal podría convertirse en el segundo envío reciente, tras la llegada del Anatoli Kolodkin a finales de marzo con cientos de miles de barriles de petróleo.
Sin embargo, especialistas advierten que, aunque estos envíos representan un alivio temporal, no son suficientes para resolver la crisis estructural que enfrenta Cuba. La falta de suministro constante y las limitaciones económicas siguen siendo obstáculos significativos para la recuperación energética del país.
La llegada de este nuevo buque petrolero será clave en las próximas semanas, no solo para aliviar la escasez de combustible, sino también como indicador del nivel de apoyo internacional que Cuba puede seguir recibiendo en medio de una de sus peores crisis en años.













