Estados Unidos reduce drásticamente el costo para renunciar a la ciudadanía. Departamento de Estado baja de $2,350 a $450 la tarifa para renunciar a la ciudadanía estadounidense.
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció una importante reducción en la tarifa que deben pagar los ciudadanos estadounidenses que desean renunciar formalmente a su ciudadanía. La nueva normativa, publicada en el Federal Register, establece una disminución del costo de 2,350 dólares a 450 dólares, lo que representa una reducción cercana al 80%.
La medida entró en vigor el viernes 14 de marzo de 2026 y supone un cambio significativo en el proceso para quienes deciden dejar de ser ciudadanos estadounidenses. Según el Departamento de Estado, esta reducción devuelve el costo al mismo nivel que existía en 2010, cuando el gobierno comenzó a cobrar oficialmente por la tramitación de la renuncia a la ciudadanía.
Durante años, el elevado costo había generado críticas y disputas legales por parte de organizaciones que representan a ciudadanos estadounidenses residentes en el extranjero. La tarifa había sido incrementada en 2015 hasta los 2,350 dólares con el argumento de cubrir los gastos administrativos asociados al proceso, especialmente en un momento en que aumentó el número de personas que solicitaban abandonar su ciudadanía.
El proceso para renunciar a la ciudadanía estadounidense continúa siendo riguroso. Las personas interesadas deben realizar múltiples declaraciones escritas y verbales ante un funcionario consular del Departamento de Estado para confirmar que comprenden completamente las consecuencias legales y personales de esta decisión. Posteriormente, deben prestar un juramento formal de renuncia, el cual es revisado por las autoridades antes de ser aprobado definitivamente.
Uno de los grupos que presionó durante años para reducir la tarifa fue la Association of Accidental Americans, una organización con sede en Francia que representa a personas que poseen ciudadanía estadounidense principalmente por haber nacido en Estados Unidos, aunque hayan vivido casi toda su vida en otros países.
La organización celebró la decisión y señaló que la reducción del costo representa un avance en el acceso a un derecho fundamental.
Según datos presentados por el grupo durante un proceso judicial, al menos 8,755 estadounidenses pagaron el costo completo de 2,350 dólares para renunciar a su ciudadanía después de que se anunciara en 2023 que el gobierno planeaba reducir la tarifa.
Aunque el Departamento de Estado no ha revelado cifras totales sobre cuántos ciudadanos han renunciado a su nacionalidad, expertos señalan que el cambio podría facilitar que más estadounidenses en el extranjero completen este proceso en los próximos años.













