La bancarización en Cuba vuelve a quedar bajo fuertes críticas. Imágenes de ancianos durmiendo frente a un banco en Camagüey reactivaron el debate sobre un proceso que prometía modernizar los pagos, pero que hoy muestra graves fallas.
Desde 2023, el gobierno impulsó el uso de pagos electrónicos y limitó el efectivo. Sin embargo, la falta de dinero en bancos y cajeros ha convertido el cobro de pensiones en una odisea para miles de personas mayores.
Ancianos duermen frente al banco para cobrar
La situación fue denunciada en el Banco La Caridad, en la ciudad de Camagüey. Según testimonios difundidos en redes sociales, adultos mayores pasan la noche en el portal de la entidad para intentar cobrar su chequera.
La activista Yenelis Delgado confirmó el escenario.
“La gente duerme ahí, en el banco, en las colas para coger su chequera. Muchas veces marcan la cola y cuando les toca se acaba el dinero, tienen que volver a marcar la cola”, relató.
La escena muestra el deterioro de un sistema que no logra garantizar efectivo suficiente ni atención digna a los jubilados.
Bancarización con fallas visibles
El programa de bancarización fue presentado como una vía para reducir el uso de efectivo y ampliar los pagos digitales.
Pero la realidad diaria apunta en otra dirección.
Cubadebate ha reconocido problemas de “implementación, control y coherencia”. Muchos establecimientos siguen exigiendo efectivo, mientras otros aplican recargos por transferencias.
Esto deja a los ciudadanos atrapados entre un sistema que empuja hacia lo digital y una economía que todavía depende del dinero físico.
Caja Extra tampoco resuelve el problema
Otra alternativa oficial fue el servicio de Caja Extra, diseñado para retirar efectivo en comercios.
Sin embargo, reportes de medios estatales admiten que no ha tenido el impacto esperado.
El problema principal es que muchas tiendas tampoco tienen efectivo disponible. Por eso, la opción no logra aliviar las colas en bancos ni cajeros.
La Habana repite el mismo drama
La crisis no se limita a Camagüey. En La Habana, la activista Dunia describió una situación similar en el banco Los Colonos, en Santos Suárez.
“Son ancianos y muchos se han desmayado ahí porque están fuera de alimento y se pasan toda la madrugada tirados en el piso”, explicó.
Muchos esperan durante horas para cobrar pensiones de apenas 1,500 pesos, una cifra insuficiente ante el alto costo de los alimentos y medicinas.
Cajeros apagados o sin dinero
Los cajeros automáticos tampoco ofrecen una salida estable.
En varias zonas permanecen fuera de servicio por roturas, apagones o falta de efectivo.
“El cajero vacío, bueno, no tiene dinero, está completo apagado”, denunciaron afectados.
La combinación de bancos saturados, cajeros sin efectivo y apagones agrava el malestar ciudadano.
Brecha digital contra los más vulnerables
El proceso de bancarización también choca con la realidad tecnológica del país.
Muchos ancianos no tienen teléfonos inteligentes. Otros no saben usar aplicaciones como Transfermóvil.
El costo de un móvil puede rondar los 70,000 pesos, una cifra inalcanzable para jubilados.
“Hay que enseñarlos a manipular el móvil y la aplicación Transfermóvil; son ancianitos que viven solos porque sus hijos han emigrado”, señaló Medina.
Una modernización que deja fuera a muchos
La bancarización prometía eficiencia, pero para muchos cubanos se ha convertido en otro obstáculo.
Los más afectados son jubilados, personas solas y ciudadanos sin acceso a tecnología.
Mientras el gobierno insiste en la digitalización, la falta de efectivo sigue marcando la vida diaria.












Q sigan desfilando q eso resuelve todos los graves problemas q tenemos .