Conseguir gas licuado en Cuba sigue siendo una preocupación para muchas familias. La falta de estabilidad en la distribución obliga a buscar alternativas fuera de los canales tradicionales, sobre todo cuando se acumulan atrasos o no hay disponibilidad en los puntos habituales.
En muchas casas, la balita de gas no es un producto más. Es la forma principal de cocinar, hervir agua, preparar alimentos para niños, personas mayores o enfermos, y mantener una rutina básica en medio de apagones y escasez.
Por eso, cada nueva opción de envío desde el exterior genera atención inmediata entre los cubanos que viven en Miami y otras ciudades de Estados Unidos. Muchos buscan resolver desde fuera lo que sus familiares no siempre pueden conseguir dentro de la isla.
El problema no es solo pagar el producto. También importan la entrega, el lugar de recogida, la disponibilidad real y la condición de tener un cilindro vacío para el intercambio.
Envíos de gas licuado a Cuba
Una de las opciones que aparece disponible actualmente es Cubamax, que promociona el envío de balitas de gas licuado GLP de 22 libras, equivalentes a unos 10 kilogramos.
La empresa presenta el servicio como una alternativa para hacer llegar gas licuado a familias en Cuba, con disponibilidad sujeta a inventario y reabastecimiento diario.
En su plataforma se muestran varias opciones de compra, algunas con entrega en casa y otras con recogida en puntos específicos.
El precio visible para las balitas de gas licuado de 10 kilogramos es de 40 dólares.
Opciones de entrega y recogida
Según la información mostrada en la tienda, una de las modalidades permite entrega en casa. En ese caso, el cliente debe entregar una balita vacía al recibir el producto.
También aparecen opciones de recogida en punto, donde el familiar en Cuba debe presentarse personalmente y llevar un cilindro vacío.
Entre los puntos visibles figuran zonas como Boca Ciega, Boyeros, Campo Florido, Cojímar y Guanabacoa.
En uno de los productos aparece una dirección de recogida en Boca Ciega, La Habana del Este, con horario de 9 de la mañana a 6 de la tarde.
Cuánto cuesta enviar una balita por Cubamax
Los productos revisados muestran un precio de 40 dólares por una balita de gas licuado de 10 kilogramos, en localidades como:
• Balita de gas licuado de 10 kg con entrega en casa = 40 dólares
• Balita de gas licuado de 10 kg para recogida en Boca Ciega = 40 dólares
• Balita de gas licuado de 10 kg para recogida en Boyeros = 40 dólares
• Balita de gas licuado de 10 kg para recogida en Campo Florido = 40 dólares
• Balita de gas licuado de 10 kg para recogida en Cojímar = 40 dólares
• Balita de gas licuado de 10 kg para recogida en Guanabacoa = 40 dólares
El dato clave es la condición del cilindro vacío. Sin esa balita para intercambio, el servicio puede no completarse.
La opción de Supermarket23
Otra alternativa que ha sido utilizada por cubanos en el exterior es Supermarket23, donde también se han visto ofertas de gas licuado para familias en Cuba.
En ese caso, el precio reportado anteriormente rondaba los 25 dólares por la balita, aunque el costo final puede variar según disponibilidad, municipio, modalidad de entrega y condiciones del servicio.
La diferencia entre tiendas hace que muchos compradores comparen antes de ordenar. Algunos priorizan el precio, mientras otros prefieren una plataforma que les ofrezca entrega más directa o un punto de recogida más conveniente para su familia.
Una solución cara, pero necesaria para muchas familias
Pagar 40 dólares por una balita de gas puede parecer elevado, pero para muchas familias en Cuba representa una solución inmediata.
Al tipo de cambio informal actual, esa cifra equivale a varios miles de pesos cubanos. Para un trabajador estatal o un jubilado dentro de la isla, resulta casi imposible asumir ese gasto sin ayuda del exterior.
Por eso, estos servicios se han convertido en una vía más para sostener hogares cubanos desde Miami, junto con los envíos de comida, medicinas, aseo y recargas.
La demanda muestra hasta qué punto la crisis energética y la falta de abastecimiento han cambiado la vida diaria en Cuba. Cocinar, algo básico para cualquier familia, depende cada vez más de soluciones pagadas desde fuera.
















