El Gobierno de Estados Unidos comenzó este lunes un amplio proceso de devoluciones que podría alcanzar los 166.000 millones de dólares.
La medida surge tras una decisión judicial que anuló aranceles aplicados por parte de la administración de Donald Trump.
Primera fase del proceso de pagos
Las autoridades activaron una etapa inicial con un desembolso estimado en 127.000 millones de dólares. Esta fase cubre a una gran parte de las empresas afectadas por los gravámenes.
El Servicio de Aduanas habilitó un portal para gestionar las solicitudes. Cerca del 63 % de las compañías elegibles podrán presentar su documentación en esta etapa.
Más de 330.000 importadores resultaron impactados por los aranceles anulados, con más de 53 millones de envíos registrados bajo esos cargos.
Una vez aprobadas las solicitudes, los pagos podrían emitirse en un plazo de entre 60 y 90 días.
Impacto en pequeñas empresas
Para muchas compañías, estos aranceles afectaron directamente su liquidez.
Brad Jackson, cofundador de After Action Cigars, explicó que su empresa tuvo que asumir 34.000 dólares en impuestos para evitar subir precios.
Aun así, cuestionó los tiempos del proceso: “Mi principal preocupación es el tiempo de respuesta. Un proceso de reembolso que tarda varios meses en completarse no resuelve el problema de flujo de caja que se supone que debe arreglar”.
El fallo que cambió el escenario
El proceso de devolución parte de una sentencia del Tribunal Supremo emitida el 20 de febrero.
En una votación de 6-3, la corte determinó que el expresidente excedió su autoridad al imponer aranceles de forma unilateral. La administración había invocado la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977.
El tribunal concluyó que esa norma no puede usarse con fines arancelarios en tiempos de paz. La potestad recae en el Congreso.
Tras la decisión, el Tribunal de Comercio Internacional confirmó el derecho de las empresas a recuperar los pagos.
Un sistema técnico y exigente
El proceso requiere precisión en cada solicitud. Las autoridades han advertido que errores en los datos pueden provocar rechazos.
“Se trata de tener un proceso claro y llevar el control de lo que se ha presentado y lo que se ha pagado, para que nada se pierda”, explicó Nghi Huynh, socio de Armanino.
También señaló que cada expediente puede incluir miles de registros, lo que aumenta la complejidad.
Meghann Supino, de la firma Ice Miller, advirtió: “Si hay una entrada en ese expediente que no califica, puede hacer que se rechace toda la entrada o que Aduanas rechace esa partida”.
¿Qué ocurre con los consumidores?
Los reembolsos se realizarán directamente a los importadores. No existe obligación legal de trasladar ese dinero a los clientes.
Sin embargo, siguen activas demandas colectivas contra grandes empresas para intentar recuperar esos costos.
Algunas compañías de mensajería, como FedEx y UPS, han anunciado que trabajarán en la gestión de devoluciones para sus usuarios.
“Estamos trabajando con nuestros clientes a medida que la CBP comienza a procesar reembolsos y planeamos empezar a presentar reclamaciones el 20 de abril”, indicó FedEx en un comunicado.
Nuevo escenario comercial
Mientras avanzan las devoluciones, el comercio exterior enfrenta nuevas medidas.
El expresidente Trump implementó un arancel temporal del 10 % bajo otro marco legal, vigente hasta julio de 2026.
Este contexto mantiene la incertidumbre en el comercio internacional, incluso mientras se corrigen los cobros anteriores.












