La primera casa de cambio privada en Cuba informa cada día al Banco Central de Cuba sobre las operaciones realizadas en su sede de Santa Clara.
El establecimiento abrió el 31 de agosto de 2026 como un proyecto piloto autorizado para comprar y vender varias monedas extranjeras.
Su propietario, Arnel Matos, explicó que el reporte diario forma parte de las obligaciones establecidas para funcionar dentro del sistema financiero cubano.
Una mipyme con dos socios privados
La casa de cambio privada en Cuba opera como una mipyme constituida por dos socios. Matos posee el 70 % de las acciones y aseguró que el Estado no participa en la propiedad.
El proyecto requirió unos cinco meses de preparación. Durante ese periodo, sus promotores recibieron asesoría económica y presentaron la propuesta ante autoridades locales y nacionales.
El local está en la calle Tristá, entre Carretera Central y Ciclón, cerca de una oficina de CADECA en Santa Clara. La experiencia incorpora a un negocio privado en una actividad controlada tradicionalmente por entidades estatales.
Compra y venta de cinco monedas
El establecimiento realiza operaciones con dólares estadounidenses, euros, pesos mexicanos, dólares canadienses y rublos rusos. También prevé incorporar transacciones con criptomonedas.
Al momento de la entrevista concedida por Matos, el dólar se compraba a 710 pesos cubanos y se vendía a 730. Las operaciones se efectuaban mediante transferencia bancaria.
Según el empresario, las cotizaciones toman como referencia la tasa oficial del Banco Central de Cuba. A esa cifra se añade un margen autorizado por la institución.
Requisitos para comprar moneda extranjera
Las personas naturales deben justificar el origen de los fondos y explicar el destino de las divisas que desean adquirir.
Las mipymes, los trabajadores por cuenta propia y otras personas jurídicas necesitan presentar sus documentos. También deben acreditar el propósito de la operación solicitada.
Matos indicó que estos requisitos buscan prevenir el “blanqueo de capitales” y las “operaciones fraudulentas”. Los reportes diarios permiten al Banco Central supervisar las transacciones del proyecto piloto.
El propietario considera que el modelo podría llegar a otras provincias si obtiene resultados favorables. Por ahora, la experiencia permanece limitada al establecimiento de Santa Clara.















