El mercado informal de divisas en Cuba amaneció este miércoles con una caída generalizada, encabezada por el dólar estadounidense y el euro.
El movimiento rompe con la fuerte escalada observada durante los últimos días y devuelve algo de terreno al peso cubano, al menos de forma temporal.
El dólar arrastra varias jornadas de corrección tras acercarse a un umbral que había generado preocupación entre consumidores y pequeños negocios. El euro, que había mostrado mayor resistencia, se suma ahora al retroceso, mientras otras referencias también pierden terreno.
El dólar se aleja del umbral de 800 pesos
Según la actualización de la mañana de elTOQUE, el dólar estadounidense se sitúa en 770 CUP. Esto supone una caída de 10 pesos frente a la referencia anterior.
El euro baja también 10 pesos y queda en 870 CUP. El movimiento resulta relevante porque ambas monedas venían de una etapa de fuertes avances frente al peso cubano.
Con el descenso de este miércoles, el dólar queda 30 pesos por debajo del umbral psicológico de 800 CUP. Esa cifra había comenzado a verse como un posible nuevo nivel de referencia si continuaba la tendencia alcista.
El MLC aparece en 505.57 CUP, con una pérdida de 5.57 pesos. El dólar canadiense retrocede hasta 493.04 CUP, mientras el peso mexicano baja a 52.44 CUP.
No todas las referencias se mueven en la misma dirección. Zelle sube a 750.17 CUP y la tarjeta Clásica figura en 630.96 CUP en la captura de la mañana.
elTOQUE recuerda que sus valores son referencias construidas a partir de ofertas de compra y venta publicadas en espacios digitales. No equivalen necesariamente al precio final de cada operación entre particulares.
¿Por qué están bajando ahora el dólar y el euro?
Una corrección después de varios días de fuertes subidas entra dentro de lo posible en un mercado tan sensible a las expectativas. Cuando los precios avanzan con rapidez, parte de la demanda puede detenerse a la espera de mejores cotizaciones.
También puede aumentar temporalmente la oferta de divisas. Algunas personas necesitan pesos para gastos inmediatos y deciden vender dólares o euros, lo que incrementa la disponibilidad en determinados momentos.
Otro factor es la propia percepción del mercado. Si compradores y vendedores consideran que una cotización subió demasiado rápido, pueden ajustar sus expectativas y aceptar precios menores.
Sin embargo, no existen suficientes elementos para afirmar que comenzó una tendencia prolongada de apreciación del peso cubano. La volatilidad sigue siendo elevada y los movimientos pueden cambiar en pocos días.
La inflación sigue presionando al peso cubano
La caída de las divisas no elimina los problemas estructurales que mantienen débil a la moneda nacional. La inflación, la escasez, las dificultades productivas y la demanda de divisas para importaciones continúan ejerciendo presión.
Reuters informó en septiembre que los precios habían aumentado al menos un 25 % durante 2026, según datos oficiales. El reporte también describió problemas de efectivo y un fuerte deterioro del poder de compra.

Para muchas familias, una bajada puntual del dólar o del euro no se traduce de inmediato en productos más baratos. Los precios suelen ajustarse con retraso y muchos negocios trabajan con costos calculados a tasas anteriores.
La elevada dependencia de bienes importados también mantiene una relación directa entre el mercado cambiario y los precios internos. Cuando suben las divisas, ese encarecimiento suele trasladarse con rapidez al consumidor.
¿Qué puede pasar con las tasas en los próximos días?
El comportamiento inmediato resulta difícil de anticipar. Si aumenta la oferta de dólares y euros o disminuye la demanda, las cotizaciones podrían continuar corrigiendo.
También puede ocurrir lo contrario. Una recuperación de la demanda para viajes, importaciones, ahorro o pagos en el exterior podría frenar la caída y provocar nuevos aumentos.
Por ahora, el descenso del dólar y el euro supone un alivio frente a la rápida escalada reciente. Aun así, ambas divisas mantienen una enorme ventaja frente al peso cubano.
La moneda nacional continúa muy debilitada en términos de poder adquisitivo. Mientras no mejoren la oferta de bienes, la producción, los ingresos reales y la estabilidad de precios, cualquier recuperación del peso seguirá siendo frágil.

















