Alertan en Cuba sobre riesgos con EcoFlow, motorinas y baterías de litio durante los apagones

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Las estaciones portátiles de energía se han convertido en una solución habitual ante los prolongados apagones en Cuba. Equipos como EcoFlow, Bluetti, Jackery o Anker permiten mantener algunos aparatos funcionando cuando falta la electricidad.

Sin embargo, especialistas advierten que las baterías de litio requieren determinadas precauciones. Las altas temperaturas, conexiones defectuosas, modificaciones caseras y problemas en la red pueden elevar el riesgo de incendio.

Incendios relacionados con baterías en Santiago de Cuba

Santiago de Cuba ha registrado varios siniestros vinculados principalmente con baterías de motorinas eléctricas.

En julio de 2024, al menos cuatro motos quedaron calcinadas dentro de un garaje del Micro 9, en el Distrito José Martí. Allí se almacenaban numerosos vehículos.

Un mes después, una motorina se incendió dentro de una vivienda del reparto Santa Bárbara.

En marzo de 2025, otro incendio atribuido a una moto eléctrica destruyó una casa en la calle Tramayo, entre Trocha y Gasómetro. Dos personas escaparon desde la segunda planta y una resultó lesionada.

Otro incidente ocurrió en junio de 2026 en una vivienda del reparto Jiménez. El fuego comenzó minutos después del restablecimiento del servicio eléctrico y una moto eléctrica quedó completamente calcinada.

Alerta por una batería de litio en un aeropuerto

La preocupación volvió a crecer tras incendiarse una batería portátil dentro del equipaje de un pasajero que pretendía viajar desde Miami hacia Cuba.

En redes sociales algunos usuarios identificaron el dispositivo como un EcoFlow. Sin embargo, el comunicado oficial del aeropuerto solamente confirmó que se trataba de una batería de litio.

Las autoridades no divulgaron públicamente la marca ni el modelo del equipo involucrado.

Sí existe una alerta internacional específica sobre la EcoFlow DELTA Max 2000, modelo EFD310. La Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de Estados Unidos ordenó su retirada tras recibir reportes de incendios.

La medida afecta exclusivamente a ese modelo y no a todas las estaciones EcoFlow.

Quienes tengan una DELTA Max 2000 EFD310 deben comprobar la etiqueta inferior, suspender temporalmente su uso y contactar con el fabricante. La solución oficial contempla una actualización del firmware.

Más de 3000 incendios vinculados con motorinas y baterías

Especialistas de la Dirección Nacional contra Incendios informaron que entre 2019 y mediados de 2023 se atendieron más de 3000 incendios relacionados con motorinas eléctricas o baterías de litio.

Entre las causas señaladas aparecen cargadores inadecuados, baterías reparadas artesanalmente y conexiones defectuosas.

También figuran la eliminación del sistema de protección BMS, la sobreexplotación de los equipos y cargar una batería todavía caliente tras utilizarla.

Uno de los mayores peligros es el llamado embalamiento térmico. Una celda dañada comienza a calentarse sin control y puede transmitir ese calor hacia las restantes.

Durante el proceso también pueden liberarse gases tóxicos e inflamables.

Las baterías LiFePO₄ o LFP suelen ofrecer mayor estabilidad que otras tecnologías de litio. Eso no significa que sean imposibles de incendiar.

Una batería LFP dañada, perforada, sobrecargada o modificada también puede representar un peligro.

¿Qué hacer cuando regresa la electricidad?

Durante un apagón se recomienda desconectar de la pared las estaciones portátiles de energía.

Esta medida evita que comiencen a cargarse automáticamente cuando regrese un suministro eléctrico todavía inestable.

Después del restablecimiento conviene esperar hasta comprobar que la corriente se mantiene estable. Si las luces parpadean o cambian de intensidad, resulta prudente mantener la estación desconectada.

También puede utilizarse un protector contra alto y bajo voltaje con reconexión retardada. Debe tener capacidad suficiente para soportar la potencia utilizada durante la carga.

Una regleta convencional no necesariamente protege el equipo contra variaciones importantes del voltaje.

En viviendas con circuitos de 110 y 220 voltios debe revisarse cuidadosamente la etiqueta del aparato. Una estación diseñada únicamente para 110 o 120 voltios no debe conectarse directamente a 220.

¿Dónde y cuándo cargar una estación portátil?

Lo recomendable es cargar estos equipos durante el día y mantenerlos bajo supervisión.

Cuando el dispositivo dispone de paneles solares compatibles, estos también pueden utilizarse siguiendo siempre las indicaciones del fabricante.

Las estaciones no deberían permanecer cargando mientras todos duermen o cuando la vivienda está vacía.

Conviene colocarlas sobre superficies firmes y poco combustibles, preferiblemente de hormigón, en espacios secos y bien ventilados.

No resulta aconsejable instalarlas debajo de camas, dentro de armarios, junto a cortinas o bloqueando puertas y pasillos.

El calor constituye otro elemento importante. Una estación no debe cargarse bajo el sol, dentro de un automóvil cerrado o en una habitación extremadamente caliente.

Tampoco debe cubrirse mientras está funcionando o cargándose.

Cuidado con cables y conexiones improvisadas

Los usuarios deben emplear cables adecuados y evitar modificaciones artesanales.

También resulta importante respetar la potencia máxima del equipo. Neveras, bombas y otros aparatos con motores pueden consumir mucho más durante el arranque.

Una práctica especialmente peligrosa consiste en conectar la salida de la estación directamente a un tomacorriente de la casa mediante un cable con dos clavijas macho.

Esta conexión puede provocar incendios, dañar el equipo y energizar inesperadamente la instalación doméstica.

Además, puede representar un peligro para electricistas que trabajen sobre una red aparentemente desconectada.

Para alimentar los circuitos completos de una vivienda debe instalarse un sistema de transferencia adecuado. El mecanismo debe aislar físicamente la casa de la red pública.

Señales de peligro que requieren atención inmediata

Una batería debe dejar de utilizarse cuando presenta hinchazón, deformaciones, grietas, olor químico o calentamiento excesivo.

También deben tomarse en serio los errores repetidos, conectores derretidos o una pérdida brusca de capacidad.

Silbidos, crujidos, chasquidos, humo o vapor pueden indicar una emergencia.

En esas circunstancias no resulta recomendable agarrar el dispositivo ni intentar trasladarlo atravesando la vivienda.

Los ocupantes deben abandonar el inmueble, cerrar la puerta si pueden hacerlo sin ponerse en peligro y llamar al 105, número del Comando de Bomberos en Cuba.

Tampoco conviene cubrir una batería humeante con mantas, sacos o cajas. Esos objetos pueden favorecer la acumulación de gases inflamables.

Si alguien sufre quemaduras, dificultad respiratoria, tos, mareos o ha inhalado humo, debe recibir atención médica cuanto antes.


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