España aprueba la regularización masiva de 2026. Conoce las fechas de la ministra Elma Saiz, el permiso de trabajo en 15 días y los requisitos de antecedentes.
El Consejo de Ministros da luz verde este martes al Real Decreto que cambiará la vida de 500 000 personas en situación irregular. La medida, que no requiere votación en el Parlamento, busca sacar de la economía sumergida a miles de trabajadores para que comiencen a cotizar y sostengan el sistema de seguridad social del país.
La ministra de Migraciones, Elma Saiz, ha sido clara con el cronograma: la maquinaria administrativa arranca esta misma semana. Tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el 16 de abril se abrirá el trámite por vía telemática y el 20 de abril comenzarán las citas presenciales. Los interesados tendrán hasta el 30 de junio para presentar sus expedientes, con la garantía de que el plazo de tramitación no superará los tres meses.
Este proceso no es un cheque en blanco. El Gobierno ha enfatizado que no se trata de una apertura sin control, sino de una estrategia económica y de orden público. Para acceder a los papeles, es obligatorio carecer de antecedentes penales. El Consejo de Estado, de hecho, ha advertido que no se debe ser flexible en este punto: los solicitantes deben demostrar que no son una amenaza para el orden público conforme al Estado de Derecho.
Fechas importantes y beneficios inmediatos
La gran novedad de esta regularización es la autorización de trabajo inmediata. Con la mera admisión a trámite de la solicitud —un paso que se estima tardará solo 15 días—, el migrante podrá trabajar legalmente en cualquier sector y provincia.
- Migrantes económicos: Deben demostrar que se encontraban en España antes del 31 de julio de 2025 (mínimo cinco meses antes del cierre de año).
- Solicitantes de asilo: Entran en el proceso todos aquellos que pidieron protección internacional antes del 31 de diciembre de 2025, sin importar si su solicitud fue denegada o sigue pendiente.
- Familias: Mientras que los adultos obtienen un permiso de un año, los hijos menores regularizados simultáneamente recibirán una residencia de cinco años.
Como ha señalado el Ejecutivo, la prioridad es que quienes ya conviven y trabajan en los barrios españoles dejen de ser invisibles. Al integrarse legalmente, el Estado espera una inyección directa de ingresos por cotizaciones, transformando la realidad de miles de latinos que, hasta hoy, sobrevivían sin derechos ni contratos.












