Marco Rubio aseguró que la economía cubana está controlada por militares y defendió nuevas sanciones de Washington, porque ellos se «quedan con el dinero» mientras Trump dice que habla con Cuba antes de viajar a China.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, volvió a endurecer su discurso contra el Gobierno cubano y aseguró que la riqueza de la isla está controlada por una estructura empresarial manejada por generales militares.
Durante una entrevista concedida a Fox News y grabada a bordo del Air Force One antes del viaje presidencial a China, Rubio afirmó que “todo el dinero” termina en manos de esa élite militar mientras buena parte de la población cubana atraviesa una situación extrema.
El jefe de la diplomacia estadounidense dijo incluso que actualmente hay personas en Cuba “comiendo basura de las calles”, al tiempo que acusó al conglomerado militar Gaesa de controlar miles de millones de dólares dentro de la economía nacional.
Las declaraciones llegan apenas días después de que Washington anunciara nuevas sanciones contra el grupo empresarial militar Gaesa, su directora y la empresa minera Moa Nickel, vinculada a la canadiense Sherritt International.
Según el Departamento de Estado, Gaesa controla al menos el 40 % de la economía cubana y constituye “el corazón” del sistema económico de la isla. Rubio defendió las medidas asegurando que buscan impedir que las fuerzas armadas cubanas accedan a recursos y activos financieros.
La ofensiva estadounidense ocurre en medio de la peor crisis económica y energética que ha vivido Cuba en años, con apagones de más de 20 horas, inflación sostenida y escasez de alimentos y medicamentos.
Trump asegura que “está hablando con Cuba”
Las nuevas sanciones se suman a la orden ejecutiva firmada por Donald Trump el pasado 1 de mayo para ampliar las restricciones económicas contra la isla, incluyendo presiones sobre empresas y países que mantengan relaciones con sectores estratégicos cubanos.
En semanas recientes, Trump también ha elevado el tono sobre Cuba con declaraciones donde llegó a afirmar que Estados Unidos podría “tomar el control” de la isla “casi de inmediato”, además de mencionar movimientos militares en el Caribe.
Sin embargo, antes de partir hacia China, el mandatario dejó otra frase que llamó la atención. Según medios estadounidenses, Trump aseguró que “está hablando con Cuba”, aunque no ofreció detalles sobre el contenido de esos contactos ni sobre posibles negociaciones entre ambos gobiernos.
La combinación de sanciones más agresivas, amenazas públicas y señales ambiguas de diálogo vuelve a colocar la relación entre Washington y La Habana en uno de sus momentos más tensos e impredecibles de los últimos años.














