La torrefactora Café Selecto, en La Habana, sustituye el diésel por gas manufacturado. La falta de grano aún limita su capacidad de producción.
La torrefactora Café Selecto, en La Habana, sustituyó el diésel por gas manufacturado para mantener el tostado del grano tras quedarse sin reservas de combustible. Según un reportaje de la televisión cubana del periodista Bernardo Espinosa, la adaptación permitió evitar la paralización de ese proceso industrial.
Especialistas y técnicos del Ministerio de la Industria Alimentaria participaron en la modificación de los equipos. De este modo, la planta comenzó a utilizar gas manufacturado en el proceso térmico, en lugar del combustible líquido que empleaba anteriormente.
El cambio sustituye un consumo de 1280 litros de diésel por cada 10 toneladas de café procesadas, de acuerdo con las cifras ofrecidas en el reportaje. Sin embargo, la información no precisa cuánto gas necesita ahora la instalación para obtener ese mismo volumen ni detalla el ahorro económico neto.
Qué cambia en el tostado del café con gas manufacturado
Los especialistas entrevistados sostienen que el nuevo sistema permite un tueste más lento y uniforme. Asimismo, afirman que facilita ajustar características como el aroma y el sabor, según el tipo de café que se quiera comercializar.
Estas valoraciones corresponden al personal de la industria, que señala mejoras en las propiedades del producto. No obstante, el reportaje no presenta resultados de pruebas comparativas ni cifras sobre el volumen de producción alcanzado después de la adaptación.
Un trabajador explicó que el uso de gas manufacturado les ha permitido volver a trabajar todos los días. Por otra parte, la entidad dispone ahora de un punto de venta minorista, una vía de comercialización que, según sus responsables, antes no tenía.
La falta de café todavía limita la capacidad de la industria
Aunque la sustitución del combustible resuelve una dificultad del tostado, persiste la insuficiencia de grano nacional para aprovechar toda la capacidad instalada. El propio reporte reconoce esa limitación, pero no ofrece cifras sobre cuánto café recibe la planta ni qué proporción de sus equipos permanece sin utilizar.
Entre los objetivos mencionados figuran aumentar la producción, ampliar las exportaciones y diversificar la oferta destinada al mercado interno. Sin embargo, no se anuncian cantidades adicionales para la venta a la población, precios ni fechas de distribución.
La industria también proyecta comenzar una primera etapa de instalación de paneles solares durante el primer trimestre del próximo año, según lo expresado en el reportaje. El plan contempla incorporar esa fuente de energía por procesos, aunque no se informa la potencia prevista ni cuánto consumo eléctrico permitiría cubrir.














