La UNE reconoció un grave incidente con dos linieros en Calabazar después de que vecinos denunciaran una presunta venta de electricidad para favorecer negocios.
La Unión Eléctrica de Cuba reconoció oficialmente la implicación de dos de sus linieros en un hecho ocurrido en Calabazar, municipio Boyeros, después de que vecinos denunciaran una presunta manipulación del servicio eléctrico para favorecer determinados circuitos y negocios privados.
Aunque la empresa estatal evitó explicar exactamente qué hicieron los trabajadores, calificó lo sucedido como “repudiable” y admitió que su proceder no se corresponde con “la conducta, la ética y los valores” atribuidos a su colectivo.
“Las autoridades ya están dando seguimiento al caso y se adoptarán las medidas que correspondan, conforme a la ley y a los procedimientos establecidos”, señaló la UNE en un comunicado publicado el 17 de julio.
La entidad también expresó su solidaridad con “quienes resultaron afectados”, otra formulación que confirma la existencia de consecuencias para terceros, aunque tampoco identifica a esas personas ni precisa los daños ocasionados.
El comunicado coincide con la denuncia difundida en redes
La ubicación, el número de trabajadores involucrados y el momento del incidente coinciden con una denuncia divulgada horas antes desde Calabazar.
Según una vecina identificada como Isol G., residentes de la localidad habrían sorprendido a dos trabajadores eléctricos que presuntamente negociaban el suministro destinado a la comunidad para priorizar otros circuitos y mipymes.
La denunciante aseguró que algunos negocios permanecían con electricidad durante prácticamente todo el día, mientras numerosas familias de Calabazar recibían el servicio durante períodos muy breves.
También afirmó que dentro del vehículo estatal había cajas de cerveza y que los trabajadores portaban dinero. Estos detalles no aparecen confirmados en el comunicado de la UNE.
Medios como CiberCuba y Martí Noticias se hicieron eco de la denuncia y de los videos difundidos desde el lugar. Las imágenes muestran a numerosos vecinos rodeando un carro de la Empresa Eléctrica y reclamando lo sucedido. En uno de los fragmentos, una mujer aparece subida al vehículo con un palo y grita “Yo soy Fidel”.
UNE evita mencionar la presunta venta de electricidad
La empresa no confirmó expresamente que los linieros cobraran dinero, favorecieran mipymes, estuvieran bajo los efectos del alcohol o fueran detenidos. Tampoco informó si fueron separados de sus puestos mientras avanza la investigación.
Sin embargo, el reconocimiento de un “proceder” contrario a la ética, la referencia a “acciones repudiables” y el anuncio de medidas conforme a la ley representan una admisión oficial de la gravedad del caso.
El incidente ocurre en medio de apagones extremos en La Habana y otras provincias. En ese contexto, cualquier alteración intencional de los circuitos podría dejar a miles de familias con menos horas de electricidad mientras determinados clientes reciben un trato privilegiado. La investigación deberá determinar ahora si existieron pagos, quiénes fueron los supuestos beneficiados y durante cuánto tiempo pudo mantenerse la presunta operación.
















