Las sanciones que acaba de imponer Donald Trump contra Cuba ponen en una posición incómoda a las empresas españolas con presencia en la isla. Muchas ya evalúan si tiene sentido quedarse y, si se quedan, cómo reducir su exposición al riesgo.
Las sanciones que acaba de imponer Donald Trump contra Cuba ponen en una posición incómoda a las empresas españolas con presencia en la isla. Muchas ya evalúan si tiene sentido quedarse y, si se quedan, cómo reducir su exposición al riesgo.