Autoridades capitalinas anunciaron nuevas medidas que garantizan la producción y venta de pan en La Habana pese a apagones. Más detalles de inmediato. Las panaderías de La Habana implementan un conjunto de medidas tecnológicas y organizativas para mantener la producción de pan en medio de la crisis energética que enfrenta Cuba.
La estrategia, impulsada por la Cadena Cubana del Pan, buscaría reducir la dependencia de combustibles tradicionales y garantizar el suministro estable a la población, según los medios oficiales.
De acuerdo con información publicada, una de las acciones principales es la reconversión de hornos que funcionan con diésel hacia sistemas alimentados por gas manufacturado. Este proceso ya se ejecuta en varios municipios de la capital, lo cual permite sostener la producción incluso durante los apagones prolongados.
El director general de la entidad, Maruan Fee Fernández, explicó que esta transformación tecnológica forma parte de un programa integral de eficiencia energética.
Además, se analiza la instalación de paneles solares en aproximadamente la mitad de las panaderías estatales, lo que contribuiría a generar electricidad propia y reducir costos operativos.
Otra alternativa en evaluación es el uso de pellets de madera procesada como combustible, una opción más económica y sostenible que permitiría mantener la cocción del pan cuando existan limitaciones con el suministro de combustibles fósiles. Estas medidas apuntan a crear mayor autonomía energética dentro del sistema productivo.
El ministro de la Industria Alimentaria, Alberto López Díaz, recorrió varias unidades productivas para comprobar la implementación de estas soluciones y revisar la estrategia logística destinada a garantizar la disponibilidad de harina.
Entre las acciones organizativas destacan la creación de almacenes pulmón y el apoyo de transportistas privados para la distribución.
Actualmente existen 51 panaderías en la capital, de las cuales 47 se encuentran operativas, mientras otras reciben mantenimiento técnico.
Según las autoridades, el 90 por ciento de la producción se realiza en cooperación con formas de gestión no estatal, lo que ha permitido mayor flexibilidad operativa.
Pese al contexto económico complejo, los precios del pan se mantienen estables desde hace un año. Sin embargo, especialistas señalan que la estabilidad futura dependerá del comportamiento del mercado internacional de materias primas y combustibles.
