Crisis en Cuba y tensión con EEUU: Trump apunta al cambio de liderazgo y pide que Díaz-Canel se vaya del poder según el diario norteamericano NY Times.
Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba vuelven a ocupar titulares tras revelaciones del diario The New York Times, que apuntan a un nuevo enfoque de la administración de Donald Trump hacia la isla.
Según fuentes citadas por el medio, el mandatario estadounidense considera que la salida del presidente Miguel Díaz-Canel sería un paso clave para avanzar en posibles acuerdos bilaterales.
De acuerdo con la información publicada, la exigencia no se ha planteado como un ultimátum formal, pero sí como una condición implícita para facilitar negociaciones productivas. La administración estadounidense habría dejado claro que, mientras Díaz-Canel continúe en el poder, no se concretarán avances significativos en la relación entre ambos países.
El contexto en Cuba es especialmente complejo. La isla enfrenta una profunda crisis económica agravada por apagones recientes derivados del colapso del sistema eléctrico, escasez de combustible y crecientes protestas sociales. Este escenario ha empujado al Gobierno cubano a explorar vías de apertura económica, incluyendo contactos con Washington, su histórico adversario.
La estrategia de Trump, según el reporte, busca replicar un modelo similar al aplicado en Venezuela, donde Estados Unidos ha mantenido vínculos con nuevas figuras de poder tras cambios en el liderazgo político. El objetivo sería propiciar una transición sin intervención militar, pero con condiciones que favorezcan reformas económicas y una mayor apertura al capital estadounidense.
En declaraciones recientes, Trump ha reiterado su interés en influir en el futuro de Cuba, destacando el potencial económico y turístico de la isla. Este enfoque también coincide con señales del gobierno cubano, que ha comenzado a flexibilizar ciertas restricciones, permitiendo mayor participación de inversión extranjera y de cubanos en el exterior.
No obstante, las reacciones no se han hecho esperar. Figuras políticas como Carlos Giménez han respaldado una postura más firme, insistiendo en que cualquier negociación debe estar condicionada a cambios profundos en el sistema político cubano.
La situación sigue evolucionando rápidamente, marcada por tensiones políticas, necesidades económicas urgentes y un posible reordenamiento de las relaciones entre ambos países. El desenlace podría definir el futuro inmediato de Cuba y su inserción en el escenario internacional.
