Falleció Danny Miranda Agramonte, gloria del béisbol cubano, a los 47 años de edad. Más detalles de inmediato.
El béisbol cubano está de luto tras el fallecimiento de Danny Miranda Agramonte, exjugador, campeón olímpico y destacado manager, quien murió este domingo 5 de abril de 2026 a los 47 años de edad. El deceso ocurrió en el hospital Antonio Luaces Iraola, en la provincia de Ciego de Ávila, a causa de una grave afección estomacal, según reportes oficiales.
Miranda Agramonte deja una huella imborrable tanto dentro como fuera del terreno. En su etapa más reciente, se desempeñaba como director técnico y alcanzó uno de los mayores logros de su carrera al conducir al equipo de Ciego de Ávila al título en la Tercera Liga Élite del Béisbol Cubano. Asimismo, lideró al equipo Cuba sub-23 hacia la clasificación para el próximo Campeonato Mundial, consolidando su prestigio como estratega.
Desde sus inicios, Danny Miranda mostró condiciones excepcionales para el béisbol. Aunque comenzó como receptor en las categorías inferiores y sus primeras Series Nacionales, con el tiempo se estableció como un sólido primera base, posición en la que destacó por su seguridad defensiva.
Como bateador derecho, combinó fuerza y consistencia, lo que le permitió ocupar el rol de cuarto bate en su equipo provincial.
Durante su carrera deportiva integró selecciones representativas de Cuba y formó parte de la preselección nacional. Uno de los momentos más relevantes de su trayectoria fue su participación en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, donde contribuyó al éxito del béisbol cubano en la escena internacional.
En 12 Series Nacionales, Miranda acumuló 1009 hits, 144 dobles y un promedio ofensivo de .290, cifras que reflejan su regularidad y aporte ofensivo. En 2008 decidió retirarse del béisbol activo y posteriormente incursionó en el sóftbol, manteniéndose vinculado al deporte que marcó su vida.
Más allá de sus estadísticas, Danny Miranda Agramonte será recordado por su liderazgo, disciplina y compromiso con el desarrollo del béisbol en Cuba. Su transición de jugador a manager evidenció su profundo conocimiento del juego y su capacidad para formar nuevas generaciones de atletas.
Su fallecimiento representa una pérdida significativa para el deporte cubano, especialmente para la provincia de Ciego de Ávila, donde era considerado una figura emblemática. Colegas, jugadores y aficionados han expresado su pesar por la partida de quien fuera un referente dentro del diamante.













