Nuevo cambio en consulados podría agravar el colapso de visas en La Habana, al menos desde la ya sobresaturada Embajada de España.
El proceso para obtener visados en Cuba podría enfrentar nuevas demoras tras la decisión de que el Consulado de España en La Habana asuma la tramitación de visas Schengen para viajar a Bélgica.
La medida entra en vigor el próximo 1 de mayo de 2026, luego del cierre de la embajada belga en la isla, y genera preocupación entre los solicitantes debido al ya saturado sistema de citas.
Según lo anunciado, España representará al Bélgica en la gestión de visados de corta duración (hasta 90 días). Esto implica que los ciudadanos cubanos o residentes legales en Cuba deberán solicitar sus citas y cumplir con los requisitos establecidos por las autoridades españolas para poder viajar a territorio belga.
Sin embargo, el escenario no es sencillo. El consulado español en La Habana ya enfrenta una alta demanda de solicitudes, con largas listas de espera y dificultades para acceder a citas. La incorporación de nuevos trámites para Bélgica podría agravar aún más la situación, generando mayores retrasos y complicaciones para quienes buscan viajar a Europa.
En contraste, los visados nacionales belgas, conocidos como visado tipo D (para estancias superiores a 90 días), no serán gestionados en Cuba. En estos casos, los solicitantes deberán acudir a la Embajada de Bélgica en Panamá, lo que implica costos adicionales de viaje y una logística más compleja para los interesados.
El cierre de la embajada de Bélgica en La Habana, efectivo desde marzo de 2026, responde a una reestructuración de su red diplomática internacional. Esta decisión ha tenido un impacto directo en los servicios consulares disponibles en la isla, afectando tanto a ciudadanos cubanos como a europeos residentes.
La medida también refleja una tendencia creciente en la externalización de servicios consulares dentro de la Unión Europea, donde países miembros asumen funciones en representación de otros.
No obstante, en el caso de Cuba, esto ocurre en un contexto de alta demanda migratoria y limitaciones estructurales, lo que podría traducirse en mayores obstáculos para los solicitantes.
Para muchos cubanos, viajar al extranjero sigue siendo un proceso complejo, marcado por requisitos estrictos, costos elevados y ahora, previsiblemente, tiempos de espera más prolongados.













