La Aduana de Cuba informó este martes sobre un nuevo decomiso vinculado a un envío procedente de Estados Unidos.
El hallazgo se realizó dentro de una caja de cereales, un método de ocultamiento que vuelve a encender las alarmas de las autoridades.
El caso fue dado a conocer por William Pérez González, vicejefe primero de la Aduana General de la República, a través de su cuenta oficial en la red social X. Las imágenes difundidas muestran el envase intervenido y parte del material ocupado durante la operación.
El hecho no llega aislado. Ocurre apenas un día después de otra detección en el aeropuerto de La Habana, donde las autoridades encontraron una sustancia ilegal escondida en un paquete de arroz dentro del equipaje de un pasajero.
Lo que encontraron dentro del cereal
Según la información oficial, en esta ocasión fueron detectadas diecinueve hojas impregnadas con cannabinoides sintéticos, conocidos en Cuba como “químico”. El envío había salido desde Estados Unidos, señalado por las autoridades como uno de los principales puntos de origen de esta sustancia.
De acuerdo con el reporte, la cantidad decomisada habría evitado la circulación de veintidós mil ochocientas dosis. Las fotografías compartidas muestran las hojas extraídas del empaque y colocadas junto a otros elementos usados como referencia de tamaño.

Un método que se repite
El uso de alimentos y productos comunes como vía de camuflaje no es nuevo. En enero de este año ya se habían reportado decomisos de marihuana escondida en paquetes de cereales y refrescos instantáneos en el Aeropuerto Internacional José Martí.
Las autoridades también han documentado otros métodos similares. Entre ellos aparecen envíos ocultos en yogur, gelatina, suplementos alimenticios, medicamentos, pañales y hasta plantas aromáticas. El objetivo es siempre el mismo: hacer pasar la sustancia desapercibida dentro de artículos de uso cotidiano.
Por qué preocupa tanto el “químico”
El llamado “químico” es una de las drogas que más inquieta hoy a las autoridades cubanas. Se trata de un cannabinoide sintético que puede llegar a ser mucho más potente que la marihuana y que, además, circula a bajo precio en varias provincias del país.
Informes oficiales han advertido que en Cuba se han identificado al menos cuarenta variantes de este tipo de sustancia, con presencia marcada en lugares como Holguín y La Habana. También señalan que una parte importante de quienes la consumen termina desarrollando dependencia.
La preocupación aumentó todavía más desde el año pasado, cuando comenzó a mencionarse una versión más peligrosa mezclada con otros compuestos de alto riesgo.
Penas más duras en Cuba
Ante el aumento de estos casos, la respuesta judicial también se ha endurecido. En agosto de dos mil veinticinco, el Tribunal Supremo Popular aprobó el Dictamen cuatrocientos setenta y seis, con sanciones más severas para la tenencia y distribución.
Ese endurecimiento ya se ha reflejado en tribunales del país. En marzo pasado, dos personas fueron condenadas a quince años de prisión en Artemisa por traficar una cantidad mínima de esta sustancia.
El nuevo decomiso confirma que el tráfico de drogas hacia Cuba sigue buscando vías discretas y cada vez más difíciles de detectar. También muestra que los alimentos y paquetes enviados desde el exterior se mantienen entre los métodos preferidos para intentar burlar los controles.












