Las autoridades deportivas confirman la IV Liga Élite de Béisbol pese a la crisis energética que hoy paraliza transporte y hospitales. Conoce los refuerzos y el calendario.
Mientras Cuba atraviesa una de las crisis energéticas más agudas de los últimos años, con servicios básicos bajo mínimos y cirugías suspendidas en hospitales por falta de insumos y electricidad, las autoridades deportivas confirmaron que la IV Liga Élite del Béisbol Cubano (LEBC) arrancará el próximo 2 de mayo.
Según la Federación Cubana de Béisbol y Softbol (FCBS), la decisión de mantener el certamen responde a que la pelota es «un reclamo del pueblo» y parte de la identidad nacional, a pesar del adverso panorama logístico que enfrenta la isla.
Este 21 de abril se dieron a conocer los siete refuerzos escogidos por los seis equipos clasificados (Matanzas, Las Tunas, Industriales, Artemisa, Holguín y Mayabeque). La decisión institucional ha sido no recortar el calendario ni centralizar el torneo; por el contrario, la Liga se jugará en cada uno de los estadios de los seis equipos que lograron su clasificación en la pasada 64 Serie Nacional.
Logística de sedes y el reto del combustible
Como se ve en el cronograma oficial de la FCBS, la etapa clasificatoria se extenderá hasta el 19 de junio con un total de 40 juegos por equipo. Para mitigar el impacto del gasto energético en las provincias, los partidos han sido programados para las 2:00 de la tarde, evitando así el uso de las torres de iluminación en los estadios. Esta medida busca garantizar la viabilidad de la lid, que servirá para conformar la selección nacional hacia los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
En la toma de refuerzos, mentores como Armando Johnson (Artemisa) o Guillermo Carmona (Industriales) priorizaron el pitcheo y la defensa. Destacan incorporaciones como la de Frederich Cepeda y Yordanis Samón por Mayabeque, o el regreso de Naikel Cruz a las filas de Matanzas. Sin embargo, el despliegue de los equipos por las seis sedes genera interrogantes en la opinión pública, dado que el país enfrenta una paralización del transporte y una reducción de vuelos internos por la crisis de hidrocarburos.
La fase semifinal se llevará a cabo del 21 al 30 de junio, y la final se disputará del 2 al 10 de julio, ambas bajo el sistema de siete juegos a ganar cuatro. Mientras la dirección del país defiende la pelota como raíz cultural y de identidad nacional, el ciudadano común observa cómo los recursos destinados al torneo contrastan con la realidad de una nación donde incluso los servicios básicos operan bajo mínimos.












