Las compras cubanas de alimentos y productos agrícolas desde Estados Unidos crecieron de forma mínima en marzo de 2026. El aumento fue inferior al 1 %, pero el dato mensual no cambia la tendencia general del trimestre.
Entre enero y marzo, las exportaciones estadounidenses hacia la isla cayeron más de 20 % frente al mismo período del año anterior. El retroceso ocurre en medio de una economía cubana con menos divisas, alta dependencia alimentaria y una canasta de compras concentrada en pocos productos básicos.
Marzo cerró con casi 37 millones de dólares en compras
Los datos recopilados por el U.S.-Cuba Trade and Economic Council muestran que las exportaciones agrícolas y alimentarias de Estados Unidos a Cuba llegaron en marzo a 36 967 947 dólares. En marzo de 2025 habían sido 36 655 397 dólares, por lo que el aumento interanual fue de apenas 0.85 %.
La cifra, sin embargo, queda por debajo del nivel registrado en marzo de 2024, cuando las ventas alcanzaron 40 624 058 dólares. Esto indica que el repunte frente a 2025 no representa una recuperación amplia, sino una leve mejora mensual.
Cuba ocupó en marzo el puesto 52 entre 219 mercados para las exportaciones agrícolas y alimentarias de Estados Unidos. En la comparación interanual aparece en el puesto 51. No es uno de los principales destinos, pero mantiene un flujo estable dentro del comercio permitido entre ambos países.
El primer trimestre confirma la caída
El balance acumulado de 2026 muestra un panorama distinto al dato aislado de marzo. En los 3 primeros meses del año, las exportaciones autorizadas bajo la ley de alimentos y productos agrícolas sumaron 102 799 469 dólares.
En igual período de 2025, el monto había sido de 129 824 213 dólares. La diferencia equivale a una caída interanual de 20.8 %, según el informe Economic Eye on Cuba.
La baja refleja las limitaciones de compra de la economía cubana. El propio documento señala la falta de divisas como una de las razones que explican las fluctuaciones en las importaciones desde Estados Unidos. También menciona acuerdos con otros proveedores y compras a entidades que ofrecen mejores condiciones de pago.
El pollo domina la canasta de importaciones
La carne de pollo volvió a concentrar la mayor parte de las compras cubanas. En marzo, los cuartos traseros de pollo congelado sumaron 8 356 842 dólares, equivalentes al 22.6 % del total.
A esa partida se añadieron 8 017 214 dólares en carne de pollo congelada y 2 503 338 dólares en muslos congelados. Juntas, esas 3 categorías rozaron los 19 millones de dólares.
El dato confirma la fuerte dependencia cubana del pollo importado desde Estados Unidos. No se trata solo de un producto más dentro de la lista, sino del renglón que sostiene buena parte del volumen comercial.
Después del pollo aparecen el arroz, con 2 589 475 dólares; la carne de cerdo congelada, con 1 741 015 dólares; y la leche o crema no concentrada ni azucarada, con 1 574 665 dólares.
También se registraron compras de galletas dulces por 1 275 054 dólares, jugos de frutas y vegetales fortificados por 867 652 dólares y bebidas no alcohólicas por 601 770 dólares.
Pocos productos concentran casi todo el comercio
La estructura de las compras muestra una concentración elevada. Los 10 principales productos exportados a Cuba en marzo sumaron 28 213 804 dólares, lo que representa el 76.3 % del total de alimentos y productos agrícolas enviados desde Estados Unidos.
Esto significa que más de tres cuartas partes del comercio se explican por un grupo reducido de alimentos. En esa lista predominan el pollo, el arroz, la carne de cerdo, los lácteos, las galletas y algunas bebidas.
La concentración también revela la fragilidad del abastecimiento. Si alguno de esos renglones se encarece, se retrasa o disminuye, el impacto puede sentirse con rapidez en el mercado cubano.
Cuba sigue lejos del récord de 2008
El comercio agrícola actual está lejos de sus niveles más altos. En 2008, las exportaciones de alimentos y productos agrícolas de Estados Unidos a Cuba alcanzaron 710 086 323 dólares, el mayor registro de la serie.
En 2025, el total fue de 490 111 943 dólares. En 2024 había sido de 433 662 216 dólares. Desde que comenzaron las ventas bajo este marco legal en 2001, el acumulado supera los 8 273 millones de dólares.
Ese dato confirma que, pese a las sanciones y restricciones, el canal comercial de alimentos nunca desapareció. Lo que cambia es su volumen, su composición y la capacidad de Cuba para comprar.
Sector privado, combustibles y donaciones también pesan
El informe también incluye operaciones fuera del renglón estrictamente alimentario. Desde 2022, las exportaciones vinculadas al sector privado emergente en Cuba superan los 416 millones de dólares. Dentro de ese monto, vehículos, bicicletas, camiones, motocicletas, ciclomotores y piezas representan más de 243 millones.
En marzo también aparecen 8 788 501 dólares en combustibles autorizados. Este dato resulta relevante por la crisis energética cubana y por el aumento de operaciones privadas relacionadas con transporte, abastecimiento y servicios.
Los productos médicos tienen una categoría separada. Según el documento, las exportaciones de equipos, suministros y productos farmacéuticos sumaron 796 324 dólares en 2026, incluyendo sangre humana. Estas operaciones se regulan por la Cuban Democracy Act y no por la ley que autoriza las ventas agrícolas.
Las donaciones humanitarias también mantienen un peso significativo. En marzo llegaron a 13 290 606 dólares, mientras que el acumulado de 2026 ya asciende a 51 516 298 dólares. En 2025, las donaciones habían sumado 147 027 544 dólares.
Una economía muy dependiente de las compras externas
El peso de estas importaciones debe leerse dentro de una economía que depende en gran medida del exterior para sostener su abastecimiento. El informe recuerda que Cuba ha reportado en años anteriores que importa entre 70 % y 80 % de sus alimentos y productos agrícolas.
Esa dependencia contrasta con la falta de divisas, los problemas de producción nacional y las dificultades para mantener proveedores estables. Por eso, una caída de 20.8 % en el trimestre no es solo un dato comercial.
También ayuda a explicar por qué productos como el pollo, el arroz, la carne de cerdo y los lácteos siguen siendo claves para el mercado cubano. Estados Unidos continúa como un proveedor importante, aunque el comercio bilateral opere bajo restricciones y condiciones específicas.














