La temporada ciclónica 2026 comienza el 1 de junio en el Atlántico norte y las provincias occidentales de Cuba, junto a la Isla de la Juventud, serán las más expuestas durante el sexto mes del año, según el pronóstico estacional del Instituto de Meteorología (Insmet).
Once ciclones con nombre previstos para la cuenca atlántica
El pronóstico del Insmet proyecta la formación de once ciclones tropicales con nombre en toda la cuenca del Atlántico norte, que incluye el golfo de México y el mar Caribe. De ellos, cinco podrían alcanzar la categoría de huracán y dos ser de gran intensidad, es decir, categoría 3 o superior en la escala Saffir-Simpson.
El peligro de que Cuba sea afectada por al menos un huracán durante la temporada es moderado, con un 40 por ciento de probabilidad, una cifra ligeramente superior al peligro climatológico histórico del 35 por ciento. Para el caso de tormentas tropicales, esa probabilidad aumenta al 75 por ciento.
Armando Caymares Ortiz, especialista principal del Centro de Pronósticos del Insmet, explicó a Granma que la temporada 2026 será menos activa de lo normal si se compara con el promedio de 14 organismos registrado entre 1991 y 2020.
Provincias occidentales, las más expuestas durante junio
En junio, la principal zona de formación de ciclones tropicales se localiza en el mar Caribe occidental, en particular el golfo de Honduras. Los sistemas que se originan allí tienden a moverse en trayectorias próximas al norte nordeste, lo que expone directamente a las provincias occidentales y a la Isla de la Juventud durante la primera y la segunda decena del mes.
Uno de los huracanes más significativos que afectó a Cuba en esta fecha fue el huracán Alma, que cruzó como categoría 2 sobre la entonces Isla de Pinos y La Habana el 8 de junio de 1966. Aunque no pasaron directamente por el territorio nacional, los huracanes Agnes en 1972 y Alberto en 1982 ocasionaron intensas lluvias en el occidente cubano.
Cómo se clasifican los ciclones tropicales
Los ciclones tropicales se clasifican según la velocidad de sus vientos máximos sostenidos promediados en un minuto. Se consideran depresión tropical cuando los vientos son inferiores a 63 kilómetros por hora; tormenta tropical, entre 63 y 118 km/h; y huracán a partir de los 119 km/h.
La escala Saffir-Simpson divide los huracanes en cinco categorías. Los de categoría 1 tienen vientos entre 119 y 153 km/h; categoría 2, de 154 a 177; categoría 3, entre 178 y 208; categoría 4, de 209 a 251; y categoría 5 a partir de los 252 km/h. A partir de la categoría 3 se consideran huracanes intensos.
El factor más peligroso de estos eventos es la marea de tormenta o surgencia, una elevación abrupta del nivel del mar que ocurre hasta unos 180 kilómetros a la derecha del punto de entrada del ojo del huracán a tierra firme. Le siguen las lluvias intensas, que pueden superar los 500 milímetros en 24 horas, y la fuerza de los vientos.
Nombres para la temporada 2026
Los ciclones tropicales reciben nombre una vez que alcanzan la fase de tormenta tropical. El Comité de Huracanes de la IV Región de la Organización Meteorológica Mundial, al que Cuba pertenece, utiliza una lista de 21 nombres en orden alfabético que se repite cada seis años.
Para la temporada 2026, los nombres asignados son Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaias, Josephine, Kyle, Leah, Marco, Nana, Omar, Paulette, Rene, Sally, Teddy, Vicky y Wilfred.
Antes del inicio de cada temporada, el comité se reúne y retira los nombres de los ciclones que causaron grandes daños materiales y pérdidas humanas. Los nombres de esta lista están confeccionados en inglés, francés y español. Una vez que se agotan los 21 nombres, se recurre a una lista auxiliar.
Recomendaciones ante el inicio de la temporada
La temporada ciclónica en el Atlántico norte se extiende oficialmente del 1 de junio al 30 de noviembre. Las autoridades cubanas recomiendan a la población mantener sus viviendas en buen estado, limpiar techos y desagües, asegurar objetos que puedan volarse con el viento y tener a mano una mochila de emergencia con documentos, agua, alimentos no perecederos y linternas.
El Insmet actualizará sus pronósticos a lo largo de la temporada a medida que se formen sistemas tropicales. La población puede seguir los partes oficiales a través de los canales del instituto y los medios de comunicación nacionales para mantenerse informada sobre cualquier amenaza ciclónica.













