La situación de la CTE Antonio Guiteras suma nuevos detalles tras su salida del Sistema Eléctrico Nacional. La información más relevante ahora no es la parada en sí, sino las limitaciones para realizar una reparación de mayor alcance.
Autoridades de la propia central reconocieron que no cuentan con todas las piezas necesarias para una intervención emergente más profunda. Ante ese escenario, la estrategia será localizar las zonas de mayor riesgo en la caldera y reparar de manera selectiva.
No hay condiciones para una reparación mayor
El ingeniero Román Pérez Castañeda, director general de la CTE Antonio Guiteras, explicó a Radio 26 que la planta enfrenta una situación técnica compleja tras el nuevo salidero en caldera.
Según el directivo, existe imposibilidad de contar con las piezas necesarias para una reparación emergente de mayor alcance. Por esa razón, no se hará una intervención integral inmediata.
La decisión adoptada consiste en revisar las áreas con mayor amenaza dentro de la caldera. Luego se trabajará sobre esos puntos para intentar recuperar la unidad.
La inspección comenzará este sábado en la noche
Pérez Castañeda señaló que en esta ocasión no resulta recomendable aplicar enfriamiento asistido de la caldera.
Por ese motivo, la inspección podrá comenzar en la noche del sábado. El proceso tomará el tiempo necesario y se hará bajo los controles técnicos establecidos.
La parada de la planta se realizó de forma controlada. Según la información divulgada, esa maniobra evitó una oscilación en el Sistema Eléctrico Nacional.
El reto de revisar centenares de tuberías
El problema principal está en la caldera. El directivo explicó que resulta un reto técnico detectar centenares de tuberías que pueden representar una amenaza.
La situación se complica porque no existe disponibilidad suficiente de tuberías fabricadas con acero al cromo. Ese material es necesario para este tipo de reparaciones.
Tampoco hay tiempo para conformar esas piezas de manera adecuada. Esa combinación limita la respuesta técnica y obliga a priorizar las zonas más urgentes.
Las fallas no están en áreas ya reparadas
Otro detalle importante es que las fallas reportadas ahora no ocurrieron en elementos reparados con anterioridad.
Esa precisión indica que el nuevo problema apareció en otras zonas de la caldera. También muestra la magnitud del deterioro que arrastra una instalación sometida a alta exigencia.
La Guiteras es el mayor bloque unitario de Cuba. Por eso, cada nueva incidencia tiene impacto directo sobre la generación térmica del país.
La planta suma 13 salidas en un año
Con esta parada, la CTE Antonio Guiteras acumula 13 salidas en un año. La cifra confirma la inestabilidad de una central clave para el sistema eléctrico cubano.
Para este año está previsto un mantenimiento general con trabajos más profundos. Esa intervención debe incluir caldera, generador, turbina y equipos auxiliares.
El objetivo será reducir las paradas recurrentes que han marcado la operación de la planta. Hasta entonces, la central seguirá dependiendo de reparaciones parciales y decisiones técnicas bajo presión.
Una actualización que aumenta la preocupación
La nueva información deja claro que el problema no se limita al salidero detectado. El punto más delicado es que la central no dispone de todas las piezas necesarias para una reparación mayor.
Esa carencia obliga a trabajar por zonas, con una estrategia de contención. También mantiene la incertidumbre sobre el tiempo real que tomará devolver la unidad al sistema.
Mientras tanto, la generación térmica nacional queda bajo mayor tensión. La Guiteras vuelve a mostrar la fragilidad de una infraestructura clave en medio de apagones prolongados en Cuba.












