La Administración de Estados Unidos, de Donald Trump negocia con Uruguay un acuerdo para trasladar a inmigrantes cubanos deportados desde Estados Unidos, una iniciativa que surge mientras Washington mantiene una política de mayor presión sobre La Habana y endurece las medidas migratorias.
Según reveló The New York Times, las conversaciones entre ambos gobiernos se desarrollan desde hace varios meses y están siendo lideradas por el Departamento de Estado, encabezado por el secretario Marco Rubio, y la Cancillería uruguaya.
De acuerdo con el reporte, Uruguay estudia recibir a ciudadanos cubanos expulsados de Estados Unidos como parte de la estrategia de la Administración Trump para encontrar países dispuestos a acoger a migrantes deportados.
Fuentes citadas por el diario estadounidense señalan que el Gobierno uruguayo valora la posibilidad debido a la necesidad de incorporar trabajadores inmigrantes y fortalecer sus relaciones con Washington.
Aunque el eventual acuerdo no mencionaría expresamente a los cubanos, funcionarios consultados indicaron que serían uno de los principales grupos beneficiados por este mecanismo.
EE.UU. ya ha enviado cubanos a otros países
La negociación con Uruguay se suma a otras medidas adoptadas por la Administración Trump dentro de su política migratoria.
Según el reportaje, Estados Unidos ha deportado este año a miles de cubanos. Algunos fueron enviados de regreso a Cuba, otros trasladados a México y varios terminaron en terceros países, incluidos Eswatini y Sudán del Sur, donde permanecieron en centros de detención.
Además, en marzo la Administración informó a un tribunal federal que había enviado a 6.000 cubanos a México, donde muchos enfrentan dificultades para encontrar empleo y regularizar su situación.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó recientemente que una de las principales preocupaciones de Estados Unidos es el riesgo de una nueva ola migratoria procedente de Cuba.
«Cuba está profundamente desestabilizada y siempre existe el riesgo de una migración masiva», declaró Rubio durante una visita oficial a Filipinas, según recoge el diario.
Mientras tanto, Washington mantiene su política de presión económica sobre el Gobierno cubano, que incluye nuevas restricciones y sanciones.
Uruguay destaca su tradición migratoria
El Gobierno del presidente Yamandú Orsi no ha confirmado públicamente un acuerdo definitivo, aunque funcionarios uruguayos reconocieron que existen conversaciones con Estados Unidos.
Uruguay mantiene desde hace años una política relativamente abierta hacia la inmigración y actualmente alberga una importante comunidad de ciudadanos cubanos.
Según datos de Naciones Unidas citados por The New York Times, el país sudamericano recibió casi 24.000 solicitudes de asilo de cubanos durante el último año.
Las autoridades uruguayas también analizan mecanismos para facilitar la reunificación familiar de algunos deportados que ya tienen parientes establecidos en ese país.
La estrategia de Estados Unidos de enviar deportados a terceros países ha sido cuestionada por organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes.
Sin embargo, algunos expertos consideran que, para los cubanos afectados, Uruguay podría representar una alternativa más favorable que otros destinos utilizados anteriormente por Washington debido a su estabilidad política, oportunidades laborales y políticas migratorias más flexibles.

















