Un nuevo incendio fue reportado en las últimas horas en la Base de Supertanqueros de Matanzas, una de las instalaciones estratégicas para el almacenamiento y distribución de combustible en Cuba. El hecho volvió a concentrar la atención sobre la zona industrial matancera, marcada por antecedentes de gran impacto.
Según informó el periódico provincial Girón y recogieron otros medios cubanos, el incidente ocurrió durante labores de mantenimiento en uno de los tanques de la instalación. El depósito se encontraba vacío y el fuego pudo ser controlado por fuerzas del Cuerpo de Bomberos y unidades de apoyo del Ministerio del Interior.
El fuego comenzó durante trabajos de mantenimiento
La información disponible indica que el incendio se originó mientras se realizaban tareas técnicas en el tanque afectado. Hasta el momento no se han divulgado detalles adicionales sobre la causa concreta que provocó las llamas.
Las autoridades aseguraron que, tras la actuación de los equipos de emergencia, no existía peligro de propagación hacia otras áreas de la base. Tampoco se reportó riesgo para las comunidades cercanas.
De acuerdo con los reportes publicados, no se informaron personas heridas como consecuencia del incidente.
Autoridades descartan peligro para zonas cercanas
Tras sofocar las llamas, las fuerzas desplegadas permanecieron en el área para vigilar cualquier posible reactivación y evaluar la situación dentro de la instalación.
El hecho adquiere especial relevancia por la importancia de la Base de Supertanqueros dentro de la infraestructura energética cubana y por los antecedentes registrados en ese mismo complejo.
En agosto de 2022, un incendio de grandes proporciones afectó varios tanques de almacenamiento de combustible en Matanzas. Aquel siniestro dejó 17 fallecidos, alrededor de un centenar de lesionados y daños severos en parte de la instalación.
Una instalación todavía en proceso de recuperación
La base continúa inmersa en trabajos de reconstrucción y recuperación. Durante 2026 se ha informado sobre nuevos tanques y obras destinadas a restablecer capacidad de almacenamiento perdida tras el incendio de 2022.
Reportes publicados este año también han señalado la incorporación de medidas adicionales de seguridad, entre ellas una mayor separación entre depósitos, sistemas reforzados de protección contra descargas eléctricas y nuevas tecnologías para contener posibles emergencias.
La reconstrucción ha contado además con cooperación de especialistas extranjeros, en medio de la crisis de combustible que atraviesa el país.
El nuevo incidente no alcanzó, según la información oficial disponible, la magnitud del incendio de 2022. Sin embargo, cualquier fuego dentro de esta instalación mantiene una especial sensibilidad por su peso dentro del sistema energético nacional y por el recuerdo de aquella tragedia.

















