La demanda de cubanos con I‑220A sigue adelante en Miami. Explicamos qué decidió la jueza y por qué todavía no concede residencia.
Una jueza federal de Miami permitió el 10 de septiembre de 2026 que continuara una demanda presentada por cubanos liberados con el formulario I‑220A. La decisión evita que el litigio termine en esta etapa, pero no reconoce automáticamente un parole ni concede la residencia a quienes poseen ese documento.
El avance llega después de varios cambios de fecha de la audiencia, sobre los que informó Directorio Cubano. La pregunta que deja la vista es qué logró exactamente el grupo demandante y cuánto falta para que la corte se pronuncie sobre el fondo del caso.
¿Qué decidió la jueza en la audiencia de Miami?
La abogada Claudia Cañizares, integrante del equipo demandante, explicó que la jueza Jacqueline Becerra rechazó la petición del Gobierno de desestimar el litigio. En consecuencia, los demandantes podrán seguir defendiendo ante el tribunal su argumento sobre el tratamiento migratorio recibido tras su liberación.
Según la explicación de Cañizares, la jueza también pidió precisar aspectos de las demandas y continuar el proceso relacionado con su posible alcance colectivo. Esa etapa será importante para determinar a quién podría beneficiar una eventual decisión futura, pero todavía no se ha resuelto.
¿El fallo permite solicitar ya la residencia por Ajuste Cubano?
No por sí solo. La audiencia trató la continuidad del litigio, no una concesión general de parole a los cubanos con I‑220A ni la aprobación de solicitudes de residencia bajo la Ley de Ajuste Cubano.
La distinción importa porque una noticia sobre una demanda que «sigue adelante» puede confundirse con una victoria definitiva. Por ahora, cada persona debe atender las obligaciones y fechas de su propio expediente migratorio; el resultado de esta audiencia no sustituye una decisión individual sobre su caso.
¿Qué ocurrirá después?
Los abogados demandantes deberán presentar las modificaciones solicitadas y seguir defendiendo sus peticiones ante la corte. Más adelante se examinará si procede el tratamiento colectivo y, en su momento, los argumentos centrales sobre la situación de los afectados.
Para quienes esperan una solución al I‑220A, el hecho verificable hoy es que el caso continúa abierto. Afirmar que todos los titulares del documento ya obtuvieron residencia o parole iría más allá de lo decidido en Miami.
















