Casi 50.000 migrantes habrían entrado de manera irregular en Ceuta desde Marruecos durante las últimas horas, según la cifra provisional comunicada por el Ministerio del Interior. La crisis, considerada la más grave registrada en esta frontera, deja además al menos 19 fallecidos.
Para entender lo ocurrido, primero hay que ubicar Ceuta. Se trata de una ciudad española situada en el norte de África, frente a las costas de Andalucía y rodeada por territorio marroquí. Junto con Melilla, constituye la única frontera terrestre entre la Unión Europea y África.
Miles de personas llegaron a Ceuta a pie, bordeando el espigón fronterizo, y también a nado. Entre ellas hay principalmente jóvenes, pero también mujeres, familias y menores. La entrada masiva desbordó los centros de acogida y obligó a habilitar espacios de emergencia.
El Gobierno español desplegó efectivos de las Fuerzas Armadas para apoyar a la Guardia Civil y reforzar la seguridad. El presidente Pedro Sánchez y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunciaron una visita a la ciudad.
¿Qué harán España y Marruecos con los migrantes?
Según la prensa local, el gobierno español asegura que trabaja de forma coordinada con Marruecos y que aplicará el acuerdo bilateral de readmisión. Ambos gobiernos pactaron devolver “lo antes posible” a las personas que entraron irregularmente.
Marruecos reforzó posteriormente la vigilancia en su lado de la frontera y empleó agentes y medios antidisturbios para impedir nuevos cruces. Las autoridades marroquíes atribuyen parte de la movilización a redes dedicadas al tráfico de personas y defienden que mantienen la cooperación con España.
No obstante, la falta de control durante las primeras horas ha vuelto a generar preguntas. En mayo de 2021, alrededor de 10.000 personas entraron en Ceuta después de que Marruecos relajara la vigilancia en medio de una crisis diplomática con España.
El PP y Vox endurecen sus críticas
El Partido Popular considera insuficiente la reacción del Gobierno. Alberto Núñez Feijóo reclamó la devolución de quienes entraron irregularmente, un despliegue mayor de medios y la utilización de “instrumentos excepcionales” para recuperar el control de la frontera.
El PP también relaciona esta crisis con el proceso de regularización de migrantes que ya se encontraban en España. Esa vinculación forma parte de su valoración política y no ha sido demostrada como la causa directa de las entradas desde Marruecos.
Santiago Abascal fue más lejos. El líder de Vox calificó lo ocurrido como una “invasión” y responsabilizó directamente al Gobierno de Pedro Sánchez, al considerar que sus políticas migratorias funcionan como un llamado para nuevas llegadas.
¿Puede afectar esto a los cubanos y a la Ley de Memoria Democrática?
Las imágenes y las declaraciones de Abascal han causado preocupación entre muchos cubanos, especialmente por el debate sobre la inmigración y el endurecimiento de los controles en España. Sin embargo, conviene no mezclar procedimientos distintos.
La crisis de Ceuta se refiere a entradas irregulares desde Marruecos. La Ley de Memoria Democrática, en cambio, permitió solicitar la nacionalidad española a determinados descendientes de españoles. Tampoco es igual que una regularización, dirigida a extranjeros que ya viven en España sin autorización de residencia.

















