Miguel Díaz-Canel defendió las tiendas en dólares en Cuba y aseguró que las diferencias económicas provocadas por ese modelo son menores que las existentes en países capitalistas.
El gobernante abordó el asunto durante una entrevista concedida al diario brasileño Folha de S.Paulo. En su intervención, comparó la desigualdad cubana con la brecha de ingresos en otras naciones.
También reconoció que la apertura de comercios en divisas creó diferencias entre las familias que reciben remesas y aquellas que dependen de salarios o pensiones en pesos cubanos.
Díaz-Canel compara las diferencias sociales
“Yo sí te garantizo que en Cuba hay menos diferencias sociales que en un país capitalista”, afirmó Díaz-Canel.
“La brecha entre ricos y pobres en el mundo y en el capitalismo es mucho más alta que la diferencia que puede haber aquí entre las personas que más ingresos tienen y los que menos ingresos tienen”, agregó.
La comparación, sin embargo, no elimina el problema del acceso desigual dentro de Cuba. Una parte de la población necesita dólares para comprar determinados alimentos, productos de aseo y otros artículos básicos.
Quienes no reciben remesas deben adquirir la moneda extranjera mediante otras vías. Esa situación reduce todavía más el poder adquisitivo de salarios y pensiones pagados en moneda nacional.
Tiendas en dólares amplían su presencia en Cuba
El sistema de ventas en divisas comenzó durante la crisis económica de la década de 1990. Desde entonces, el país ha utilizado diferentes modalidades para captar moneda extranjera.
Las tiendas en Moneda Libremente Convertible se extendieron desde 2019. Posteriormente, el Gobierno autorizó más establecimientos con cobros directos en dólares.
En abril de 2025 funcionaban más de 85 comercios de este tipo en las provincias cubanas. La Habana concentraba 39, según las cifras divulgadas entonces.
Entre los ejemplos más conocidos figura el mercado ubicado en 3ra y 70, en el municipio habanero de Playa. Ese establecimiento vende exclusivamente en dólares y ha ofrecido productos ausentes de otras redes estatales.
La disponibilidad de mercancías en esos locales contrasta con el desabastecimiento frecuente en bodegas y comercios que operan en pesos. Esa diferencia condiciona el consumo según el acceso de cada familia a monedas extranjeras.
Producciones nacionales también llegan a la red en divisas
El alcance del modelo no se limita a artículos importados. En abril de 2026, la Empresa Estatal de Conservas de Vegetales Turquino acordó colocar parte de su producción en tiendas en divisas.
Esto permite que alimentos elaborados por empresas cubanas terminen en establecimientos donde los compradores necesitan dólares u otras formas de pago vinculadas a moneda extranjera.
Díaz-Canel también rechazó que estas medidas representen una transformación capitalista de la economía. Las presentó como concesiones destinadas a preservar el sistema socialista.
“Los principios no se negocian, los principios no se cambian, pero hay momentos en que hay que hacer concesiones para poder proteger esos principios”, expresó al citar una idea atribuida a Fidel Castro.

















