Donald Trump extendió por otro año el embargo comercial contra Cuba, cuya vigencia continuará hasta el 14 de septiembre de 2027.
La medida quedó recogida en la Determinación Presidencial 2026-21, firmada el 20 de agosto y publicada posteriormente por disposición de la Casa Blanca.
El documento mantiene el ejercicio de determinadas facultades de la Ley de Comercio con el Enemigo. Estas autoridades se aplican mediante las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos, administradas por el Departamento del Tesoro.
Prórroga anual del embargo comercial contra Cuba
La autorización vigente debía expirar el 14 de septiembre de 2026. Trump determinó que conservarla durante un año adicional responde al interés nacional de Estados Unidos.
La decisión permite mantener hasta septiembre de 2027 las facultades que sostienen parte del marco legal de las sanciones estadounidenses contra la isla.
La renovación tiene carácter anual y no representa, por sí sola, la aprobación de un nuevo paquete de sanciones. Presidentes estadounidenses de ambos partidos han firmado prórrogas similares desde 1978.
La Ley de Comercio con el Enemigo data de 1917. Una modificación aprobada por el Congreso en 1977 limitó su aplicación durante tiempos de paz, pero permitió conservar determinadas medidas mediante renovaciones presidenciales.
Continúan las restricciones económicas
El embargo comercial contra Cuba comenzó en 1962 durante la presidencia de John F. Kennedy. Desde entonces, diferentes leyes, órdenes ejecutivas y regulaciones federales ampliaron su alcance.
Las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos establecen prohibiciones y licencias relacionadas con operaciones financieras, comercio y transacciones vinculadas a la isla. También forman parte del marco que condiciona actividades de viajeros y entidades bajo jurisdicción estadounidense.
La nueva determinación conserva esas autoridades generales, pero no detalla cambios específicos para remesas, vuelos o viajes familiares. Cualquier modificación de esas operaciones requiere regulaciones o anuncios adicionales de las agencias correspondientes.
Cuba rechaza la decisión de Washington
El Gobierno cubano mantiene su rechazo al embargo, al que denomina bloqueo económico, comercial y financiero. La Habana sostiene que las sanciones obstaculizan el acceso a financiamiento, mercados y suministros esenciales.
El canciller Bruno Rodríguez calificó la extensión de “genocida” y acusó a Washington de intentar “asfixiar a una nación entera”. También condenó la decisión “en los términos más enérgicos”.
La Administración estadounidense atribuye gran parte de los problemas económicos cubanos a la gestión interna y mantiene su política de presión sobre las autoridades de la isla.
La medida llega durante una grave crisis en Cuba
La prórroga coincide con una etapa de apagones frecuentes y escasez de alimentos y combustible. Esas dificultades afectan la vida diaria y aumentan los costos para hogares y pequeños negocios.
Durante el acercamiento iniciado en 2014, el Gobierno de Barack Obama flexibilizó algunas restricciones y restableció las relaciones diplomáticas. Sin embargo, el embargo no desapareció, pues su levantamiento completo depende en gran medida del Congreso.
Trump revirtió varias medidas de apertura durante su primer mandato, iniciado en 2017. La determinación firmada en agosto de 2026 asegura ahora la continuidad de las autoridades vinculadas a Cuba hasta el 14 de septiembre de 2027.

















