El robo en la estación sismológica de la Isla de la Juventud, Cuba, dejó fuera de servicio una instalación destinada a vigilar terremotos y posibles tsunamis.
Desconocidos sustrajeron todos los equipos disponibles, según denunció el doctor Enrique Diego Arango Arias. El especialista dirige el Servicio Sismológico Nacional de Cuba y es vicedirector técnico del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS).
La relación de medios robados incluye los paneles solares, las baterías, el sismómetro y el digitalizador. También desapareció el resto del equipamiento instalado en el lugar.
«No dejaron nada», escribió Arango Arias en Facebook al informar sobre el estado de la estación.
Una instalación autónoma cerca de Nueva Gerona
La estación comenzó a funcionar el 1 de marzo de 2024, unos seis kilómetros al sur de Nueva Gerona. Operaba sin personal permanente y obtenía electricidad mediante paneles solares.
Su tecnología permitía registrar movimientos sísmicos y enviar datos para el seguimiento de estos fenómenos. El robo en la estación sismológica de la Isla de la Juventud interrumpió por completo ese trabajo.
La instalación integraba la red del Servicio Sismológico Nacional. Ese sistema cuenta con más de 24 estaciones distribuidas en 12 provincias y el municipio especial.
Arango Arias afirmó que las consecuencias superan el valor material de los objetos sustraídos. «Esto no es un simple robo, es un sabotaje a una institución que constituye un sistema de alerta de terremotos y tsunamis que abarca Cuba y el Caribe», declaró.
La calificación de sabotaje corresponde al especialista. La información divulgada no precisa si las autoridades iniciaron una investigación, identificaron sospechosos o calcularon el costo de las pérdidas.
Otros robos afectan la red sismológica cubana
El responsable del Servicio Sismológico Nacional aseguró que no se trata de un caso aislado. También denunció la sustracción de equipos en la estación de Moa y en la estación central de respaldo situada en Holguín.
Esos incidentes afectan puntos que cumplen funciones dentro de la infraestructura científica de vigilancia sísmica. La denuncia no especifica cuándo ocurrieron los robos en Moa y Holguín ni cuáles instrumentos desaparecieron en cada sitio.
«¿Hasta dónde va a llegar el vandalismo? ¿Hasta dónde la impunidad de estos hechos que están afectando a toda la sociedad?», cuestionó Arango Arias.
La vigilancia sísmica en el occidente de Cuba
La estación de la Isla de la Juventud aportaba mediciones desde una zona relevante para observar la actividad del occidente cubano. Su paralización reduce la disponibilidad de un punto local de registro dentro de la red nacional.
En junio de 2026, un terremoto de magnitud 6.2 fue percibido en varias provincias occidentales. El movimiento se sintió en Pinar del Río, La Habana, Artemisa, Mayabeque, Matanzas y la Isla de la Juventud.
Hasta la denuncia publicada el 1 de septiembre, no se había informado una fecha para reponer los instrumentos robados. La estación llevaba dos años y seis meses en funcionamiento desde su inauguración el 1 de marzo de 2024.

















