La administración de Donald Trump estudia una ayuda de hasta 9.000 dólares por hijo al año para matrimonios donde uno de los padres permanezca en casa cuidando a los menores.
La propuesta podría interesar a familias cubanas residentes en Estados Unidos que dependen de un solo salario. Sin embargo, todavía está en desarrollo y no constituye un beneficio federal aprobado ni un pago universal.
El plan busca ampliar los usos de los fondos federales destinados al cuidado infantil. Actualmente, esos recursos apoyan principalmente a hogares donde los adultos trabajan, estudian o recurren a proveedores externos.
Quiénes podrían recibir la ayuda por hijo
La iniciativa estaría dirigida a determinadas parejas casadas con hijos. Uno de los padres tendría que dedicarse al cuidado de los menores dentro del hogar.
La abogada María Herrera Mellado explicó que “el beneficio podría alcanzar aproximadamente los 9.000 dólares por niño al año, aunque la cantidad exacta y los requisitos de elegibilidad dependerían de la norma definitiva y de su aplicación en cada estado”.
Por tanto, la cifra divulgada representa un monto posible, no una cantidad garantizada. Tampoco se han definido públicamente todos los límites de ingresos, edades cubiertas, documentos requeridos o fechas para presentar solicitudes.
Las familias cubanas no deben iniciar trámites ni pagar a intermediarios basándose solamente en este anuncio. Cualquier acceso al programa dependería de una norma final y de la forma en que cada estado aplique sus disposiciones.
Fondos federales para el cuidado en el hogar
El borrador recurriría al Child Care and Development Fund, conocido por sus siglas CCDF. Este programa del Departamento de Salud y Servicios Humanos ayuda a familias trabajadoras y de bajos ingresos a costear servicios de cuidado infantil.
Según la información disponible, la administración analiza reconocer también el trabajo de padres que cuidan directamente a sus hijos. La ayuda de hasta 9.000 dólares por hijo cambiaría así el enfoque tradicional del programa.
Mellado señaló que el Gobierno considera permitir que ciertos matrimonios reciban apoyo cuando uno de sus integrantes permanezca en casa. Esa posibilidad ampliaría las opciones frente al uso de guarderías comerciales.
Los datos citados del Departamento de Salud indican que el 80% de las familias beneficiarias actuales está compuesto por padres solteros que trabajan, principalmente madres. Ese porcentaje equivale a un promedio de 870.000 familias con asistencia federal.
Una propuesta promovida por JD Vance
El vicepresidente JD Vance promueve el cambio como parte de una política que ofrecería mayor flexibilidad a los padres. Vance ha defendido durante años que las ayudas no deben favorecer solamente a quienes utilizan guarderías.
Durante una entrevista en 2024, sostuvo que varias propuestas dejaban fuera a madres y padres dedicados al hogar. También mencionó a los abuelos que asumen el cuidado infantil.
La administración anunció en mayo otras iniciativas relacionadas con madres, familias y opciones de cuidado. Además, el Departamento de Salud modificó el marco regulatorio del CCDF para conceder mayor flexibilidad administrativa a los estados.
La norma correspondiente entró en vigor el 13 de julio de 2026, según la información suministrada. Ese cambio regulatorio no significa, por sí solo, que ya exista el pago anual anunciado.
El beneficio todavía no puede solicitarse
La propuesta requiere completar el proceso de elaboración de normas. Su financiación, condiciones de acceso y aplicación estatal continúan sin una definición definitiva.
También falta conocer si todos los estados participarían bajo los mismos criterios. La residencia, los ingresos familiares y la composición del hogar podrían influir cuando se publique una regulación formal.
Para los cubanos en Estados Unidos, la distinción resulta práctica: no existe todavía un formulario federal disponible para reclamar estos fondos. Tampoco se ha anunciado una fecha de apertura o un calendario de pagos.
Hasta ahora, el monto divulgado podría llegar aproximadamente a 9.000 dólares anuales por cada niño, pero su cuantía final y la elegibilidad quedarían sujetas a la norma definitiva y a la implementación de cada estado.

















