Las cooperativas agropecuarias cubanas recibirán facultades que hasta ahora tenían un alcance mucho más limitado. Entre ellas aparecen operaciones con divisas, importaciones directas y nuevas opciones para vender fuera del país.
Los cambios se recogen en el Decreto-Ley 121/2026, incluido en el paquete de normas agrícolas publicado en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 75.
Importar insumos, tecnología y combustible
La regulación autoriza a las cooperativas a importar directamente insumos y tecnologías vinculadas con su actividad. También podrán importar combustibles cuando la operación sea aprobada por sus órganos correspondientes.
Esta facultad busca reducir intermediarios y dar mayor autonomía a estructuras productivas que durante años dependieron de cadenas administrativas más largas.
El alcance fue explicado por el viceministro de la Agricultura, Telce González Morera, en la presentación de las nuevas normas. El resumen publicado por Granma detalla varias de estas atribuciones.
Cuentas en divisas dentro y fuera de Cuba
Otra novedad importante es la posibilidad de abrir cuentas en divisas tanto en bancos cubanos como en el exterior.
Esto puede facilitar pagos, cobros y operaciones asociadas al comercio exterior. También amplía el margen para gestionar financiamientos destinados a inversiones y producciones exportables.
El Gobierno ya había adelantado esta dirección durante los debates económicos de junio. En una intervención publicada por Granma, el primer ministro Manuel Marrero explicó que las cooperativas tendrían más autonomía para importar y exportar.
Exportaciones directas y precios pactados
El Decreto-Ley reconoce además el derecho a exportar directamente producciones agropecuarias y forestales.
Las cooperativas podrán participar en la formación y pactación de precios mediante acuerdos entre las partes. Esto amplía su capacidad para negociar sin depender de un esquema único de intermediación.
La norma también permite asociaciones con entidades estatales y no estatales. Asimismo, contempla su participación como sujetos de inversión extranjera mediante las formas autorizadas por la legislación cubana.
Más autonomía, pero dentro del marco regulado
Las nuevas facultades no eliminan los permisos, controles bancarios ni requisitos de comercio exterior. Cada operación seguirá sometida a las reglas vigentes en materia financiera, aduanera y comercial.
El cambio sí modifica el margen de actuación de las cooperativas. Les permite gestionar con mayor independencia insumos, combustible, financiamiento y mercados.
La medida forma parte de la reforma agrícola que también modifica las reglas sobre tierras, maquinaria, venta directa de productos, servicios veterinarios y sacrificio de ganado.
Para muchas cooperativas, la diferencia estará en la capacidad real de acceder a divisas y proveedores. La norma abre la posibilidad jurídica, aunque su aprovechamiento dependerá de recursos, autorizaciones y condiciones del mercado.

















