El mercado informal de divisas en Cuba vuelve a mostrar movimientos importantes este 9 de septiembre. Esta vez, la mayor variación no viene del dólar ni del euro, sino de la MLC, que registra una fuerte caída.
Mientras las dos principales monedas de referencia permanecen sin cambios, otros medios de pago y divisas muestran ligeros ajustes en ambas direcciones.
El dólar y el euro siguen estables
El dólar estadounidense se mantiene en 685 CUP en el mercado informal, sin variación respecto a la referencia anterior mostrada por elTOQUE.
El euro también permanece estable y continúa cotizándose en 780 CUP.
La estabilidad de ambas monedas contrasta con la fuerte oscilación de la MLC, que vuelve a demostrar una mayor volatilidad dentro del mercado informal cubano.
La MLC cae con fuerza
La MLC aparece este martes en 429,39 CUP, con una caída de 29,39 pesos.
Se trata del movimiento más pronunciado entre las cotizaciones mostradas en la actualización. La variación resulta especialmente llamativa después de varios días de subidas y bajadas en este indicador.
Este comportamiento no implica necesariamente que todas las operaciones reales se estén cerrando exactamente a ese valor. Las tasas del mercado informal reflejan referencias obtenidas a partir de anuncios de compraventa y pueden cambiar durante el día.
Así están las principales tasas informales
Según la actualización disponible este 9 de septiembre de 2026, las referencias son las siguientes:
- 1 USD: 685,00 CUP
- 1 EUR: 780,00 CUP
- 1 MLC: 429,39 CUP, baja 29,39
- 1 CAD: 449,33 CUP, sube 0,23
- 1 MXN: 50,68 CUP, baja 0,01
- 1 Zelle: 686,73 CUP, baja 3,34
- 1 CLA: 648,28 CUP, sube 0,29
Zelle también retrocede
Las transferencias mediante Zelle bajan hasta 686,73 CUP, con una disminución de 3,34 pesos.
El dólar canadiense, en cambio, sube ligeramente hasta 449,33 CUP. El peso mexicano se mueve apenas y queda en 50,68 CUP.
CLA también registra un pequeño avance y alcanza los 648,28 CUP.
Las diferencias entre cada referencia muestran que el mercado informal continúa fragmentado. No todas las monedas ni medios de pago reaccionan de la misma forma ni con la misma intensidad.
Para quienes reciben remesas, compran divisas o necesitan hacer pagos fuera del país, estos movimientos pueden cambiar de forma sensible el costo final de cada operación.

















