Dólar por encima de 700 pesos: así funciona la casa de cambio privada en Cuba

Agregar Directorio Cubano
Seguir en Discover

La primera casa de cambio privada en Cuba comenzó a operar en Santa Clara con una tasa de compra de 710 pesos por dólar y otra de venta de 730.

ADT 64 abrió sus puertas el 31 de agosto como parte de un proyecto piloto autorizado por el Banco Central de Cuba (BCC). La mipyme también trabaja con euros, pesos mexicanos, dólares canadienses y rublos rusos.

Su apertura incorpora un actor privado al mercado formal de divisas. Sin embargo, todavía no se conocen públicamente las condiciones para que otros negocios soliciten una licencia similar.

Operaciones mediante transferencias bancarias

Arnel Matos, uno de los propietarios, explicó a Martí Noticias que el proyecto comenzó a prepararse unos cinco meses antes de la apertura. La propuesta pasó por autoridades locales y nacionales.

Al momento de la entrevista, ADT 64 compraba el dólar estadounidense a 710 pesos cubanos y lo vendía a 730. Las operaciones se realizaban mediante transferencia bancaria.

Matos afirmó que las tasas parten de un porcentaje aplicado sobre la cotización oficial del BCC. También aseguró que cuentan con la autorización de esa institución.

Según el empresario, el dólar alcanzaba entonces los 950 pesos en el mercado informal mediante transferencia. La cotización de ADT 64 quedaba por encima de la tasa oficial de 660 pesos correspondiente al segmento III, pero por debajo de esa referencia informal.

El propietario anunció además que la casa de cambio privada en Cuba prevé incorporar próximamente operaciones con criptomonedas. No ofreció una fecha concreta para el inicio de ese servicio.

Clientes deben justificar el uso del dinero

La entidad aplica requisitos diferentes según el tipo de cliente. Las personas naturales deben justificar el origen del dinero y el destino de las divisas que desean adquirir, según Matos.

Las mipymes y los trabajadores por cuenta propia tienen que presentar su documentación legal. También deben acreditar el uso previsto de los fondos mediante una oferta emitida por un proveedor.

El empresario sostuvo que estos controles buscan prevenir el “blanqueo de capitales” y las “operaciones fraudulentas”. La actividad financiera queda bajo supervisión del Banco Central.

Economista cuestiona la falta de reglas públicas

El economista Pedro Monreal advirtió que la Gaceta Oficial no contiene un reglamento específico para este tipo de licencia. Cuba sí dispone de normas generales sobre casas de cambio y el mercado cambiario.

Según su análisis, faltan disposiciones públicas sobre capital mínimo, documentación, plazos y criterios de elegibilidad. Tampoco se detallan las monedas autorizadas, las obligaciones de reporte ni las condiciones para conceder o cancelar permisos.

“Se legaliza un operador, pero no se explica cómo puede entrar el siguiente”, afirmó Monreal en sus redes sociales.

El economista también planteó dudas sobre el papel del proyecto piloto en la formación de la tasa del segmento III. El BCC ha indicado que esa cotización debe apoyarse en operaciones ejecutadas, liquidadas y confirmadas.

Monreal considera que un único operador no basta para determinar si el ensayo busca probar el funcionamiento de estas entidades. Tampoco permite establecer si se pretende reunir transacciones para construir una tasa de referencia nacional.

Una muestra cambiaria todavía limitada

Para obtener una referencia representativa, el economista propone incluir ciudades, propietarios y clientes de distintas escalas. También considera necesario registrar tanto compras como ventas y excluir jornadas atípicas.

“Una muestra mínima probablemente requeriría al menos diez casas en no menos de cinco provincias, incluida La Habana. Sin la capital, cualquier promedio estaría sesgado; sin el interior, también”, señaló.

Monreal advirtió que la falta de normas publicadas puede elevar las barreras de entrada y retrasar la competencia. Además, dificultaría evaluar si los permisos responden a criterios uniformes y replicables.

ADT 64 pertenece completamente a socios privados: Matos posee el 70% de las acciones y el otro propietario controla el 30% restante, sin participación estatal.


Deja un comentario

Radio
Ver TV