La presión sobre el bolsillo de los cubanos vuelve a hacerse visible en las referencias del mercado informal. Este jueves, varias monedas importantes registran nuevos aumentos y confirman que el peso cubano sigue perdiendo capacidad de compra.
El movimiento más llamativo llega por el euro, que cruza una nueva barrera. Mientras tanto, el dólar estadounidense se mantiene en un nivel que ya había marcado un récord histórico para el mercado informal.
El euro llega a 800 pesos
La moneda europea aparece este 17 de septiembre en 800 CUP, con una subida de 5 pesos frente a la referencia anterior.
Ese valor coloca al euro en un nuevo máximo dentro de la secuencia reciente de aumentos. También amplía la distancia con el peso cubano en un momento de fuerte encarecimiento de alimentos, servicios y productos básicos.
El dólar estadounidense, por su parte, se mantiene en 700 CUP. Aunque hoy no sube, continúa instalado en una cifra inédita que refleja el deterioro acumulado de la moneda nacional.
La MLC y otras referencias también suben
La MLC aparece en 449,02 CUP, con un aumento de 0,97 pesos.
El dólar canadiense también registra un avance importante y queda en 459,10 CUP, tras subir 3,64 pesos.
El peso mexicano se sitúa en 49,68 CUP, con un incremento de 0,17 pesos.
Zelle también sube y alcanza 694,97 CUP, con una variación positiva de 1,57 pesos.
La única referencia que retrocede entre las mostradas es CLA, que baja hasta 654,06 CUP, con una caída de 0,55 pesos.
Tasas del mercado informal este 17 de septiembre
- Dólar estadounidense: 700 CUP
- Euro: 800 CUP
- MLC: 449,02 CUP
- Dólar canadiense: 459,10 CUP
- Peso mexicano: 49,68 CUP
- Zelle: 694,97 CUP
- CLA: 654,06 CUP
Qué significa para la economía de los cubanos
Que el euro alcance los 800 pesos y el dólar permanezca en 700 no es un dato aislado. Es otra señal de la pérdida de valor del peso cubano frente a las monedas que muchas familias utilizan como referencia para comprar, vender o calcular precios.

La mayoría de los trabajadores y jubilados recibe sus ingresos en CUP. Sin embargo, buena parte de los productos del mercado privado termina incorporando costos vinculados directa o indirectamente a las divisas.
Eso hace que cada nueva subida termine trasladándose al consumo diario. Incluso quienes no compran dólares o euros sienten el efecto cuando pagan alimentos, medicamentos, transporte o servicios.
La brecha entre salarios y precios continúa ampliándose. Mientras las divisas alcanzan niveles cada vez más altos, el poder de compra de los ingresos en pesos sigue debilitándose.

















