El tren Habana-Guantánamo tuvo que detenerse el 16 de septiembre en Las Tunas porque una acumulación de basura bloqueaba la línea férrea.
Pasajeros bajaron para despejar los rieles
El incidente ocurrió en el reparto Aguilera, antes de la entrada del convoy a la cabecera provincial. El maquinista frenó al detectar bolsas, cartones, ramas, escombros y otros desperdicios sobre la vía.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran la locomotora detenida y a varias personas junto al tramo obstruido. Pasajeros, trabajadores ferroviarios y vecinos retiraron los residuos con herramientas improvisadas.
Después de despejar el espacio necesario, el tren Habana-Guantánamo pudo continuar su recorrido hacia el oriente cubano. No se reportaron personas lesionadas durante la interrupción.
El artista y creador de contenido tunero José Luis Alarcón compartió fotografías del suceso. Según su relato, el conductor accionó el freno ante el riesgo de avanzar sobre los desechos.
Un vertedero junto a la línea ferroviaria
La basura acumulada ocupaba parte de los rieles y sus alrededores. En las imágenes aparece la locomotora 52557, del modelo DF70-2, frente al vertedero improvisado.
Vecinos consultados en la publicación señalaron que los residuos permanecían desde antes en ese lugar. Uno de ellos aseguró que la acumulación impedía ver claramente la línea.
El episodio trasladó a la transportación nacional un problema cotidiano para numerosos barrios cubanos. Los retrasos en la recogida favorecen la formación de vertederos cerca de viviendas, centros públicos y vías de circulación.
La prensa provincial había reconocido durante 2026 la presencia de cientos de microvertederos en Las Tunas. También informó sobre carencias de personal y combustible para sostener el servicio de recogida.
Datos divulgados entonces indicaban que la provincia necesitaba 657 carretoneros, pero solo disponía de 229 activos. En la ciudad cabecera trabajaban poco más de 60.
Residuos representan un riesgo para el ferrocarril
La presencia de basura sobre los rieles puede interrumpir la circulación y dañar componentes de la infraestructura. También obliga a efectuar limpiezas antes de autorizar el paso de los trenes.
La Empresa Constructora de Vías Férreas Comandante Tony Santiago alertó en 2025 sobre los vertimientos de residuos en zonas ferroviarias. La entidad advirtió que estas prácticas afectan la seguridad y reducen la vida útil de varios componentes.
En abril de 2026, basura y escombros también bloquearon más de la mitad de un cruce ferroviario en Bayamo. Las autoridades locales consideraron aquella obstrucción un peligro para las personas.
El caso de Las Tunas concluyó sin descarrilamiento, pero dejó a los propios viajeros a cargo de retirar el obstáculo para reanudar el trayecto hacia Guantánamo.

















