La Enmienda 3 de Florida, que se votará el 3 de noviembre, busca reducir los impuestos de viviendas principales, pero también podría encarecer algunas propiedades de alquiler.
¿Qué cambiaría para los propietarios?
La propuesta ampliaría la exención del impuesto a la propiedad para las viviendas principales, conocidas como homestead. La exención aplicable a impuestos ajenos a los distritos escolares subiría a 150.000 dólares en 2027 y a 250.000 dólares en 2028. Después se ajustaría por inflación.
Los apartamentos y las casas destinados al alquiler no recibirían esa exención. En cambio, la propuesta reduciría del 10 % al 5 % el límite anual de aumento de su valor tasado para fines fiscales. Ese límite también abarcaría propiedades comerciales.
El posible efecto sobre las rentas
La Tax Foundation advierte que algunos gobiernos locales podrían subir sus tasas para recuperar parte de los ingresos que perderían con la nueva exención. Bajo ese supuesto, estima que el impuesto de un apartamento promedio aumentaría unos 406 dólares anuales en 2028.
Para una casa de alquiler, el incremento estimado sería de unos 1.081 dólares al año. La organización calcula que la carga fiscal conjunta de las propiedades residenciales de alquiler podría crecer un 14,1 % cuando la exención esté plenamente vigente.
Son proyecciones, no aumentos aprobados. Si los propietarios afrontan mayores costos tributarios, podrían trasladar una parte a las rentas. También podrían reconsiderar inversiones en nuevas viviendas de alquiler.
Fecha y condiciones de la votación
Los votantes decidirán sobre la Enmienda 3 en las elecciones generales del 3 de noviembre de 2026. Para incorporarse a la Constitución de Florida, necesitará al menos el 60 % de los votos.
Si se aprueba, comenzaría a regir el 1 de enero de 2027. La propuesta incluye además requisitos especiales para quienes establezcan su residencia en Florida a partir de esa fecha: durante sus primeros cinco años, tendrían una exención menor antes de poder acceder a la ampliada.
















